Lunes, 28 de febrero de 2011

Hombre, pueblo, Nación, Estado, todo: todo está en los humildes bancos de la escuela.

Por Germán Grosso Molina

Es imposible poder, desde este humilde rincón de la web, y en estas pocas líneas, rendir el homenaje que uno de los próceres más grandes de América merece. Es que Domingo Faustino Sarmiento fue sin dudas, y como ya lo hemos escuchado hartamente, piedra fundamental en la cimentación de la República como lo fueron pocos de los personajes que protagonizaron la historia fundacional de nuestra Nación.

Sarmiento fue, como nos lo revela la historia, un personaje curioso y controvertido, alborotador y revolucionario. Una de sus más grandes virtudes, entre tantas, el coraje con el que se lanzaba a conquistar sus anhelos, siendo aquellos el progreso de la patria a través de la educación popular, como factor esencial para forjar la ciudadanía que se necesita para alcanzar una verdadera democracia.

 (fachada actual de su Casa Natal, San Juan)

La educación pública era su obsesión, y a ella se entregó desde temprana edad, cuando a los 15 años, como él mismo nos lo cuenta en “Recuerdos de Provincia”, fundó una escuela en San Luis, junto a su tío José de Oro, sacerdote, en San Francisco del Monte. Allí daba clases y, con esa edad, habiendo antes emprendido estudios de ingeniería, trazó el diagrama de una ciudad: sus calles, sus manzanas, etc.

Él supo advertir que la educación popular era la verdadera herramienta para lograr el progreso del pueblo, de los “gauchos” que tanto criticó; pero lejos de ser, como lo han calificado varios, un oligarca antipopular, su verdadero fin era el de reivindicar el pueblo, dándole el lugar que en una democracia de verdad le corresponde: el de soberano.

El historiador Félix Luna rescata que Sarmiento, ni bien asumió la Presidencia en 1868, proclamó: “hacer de toda la República una escuela”. Intentó desarrollar un sistema de enseñanza para formar ciudadanos, y sostenía: “las clases cultas de América española son el enemigo capital de la educación. Mirando cómo avanza la barbarie del pueblo, más ufana se muestra la oligarquía docta a que tenemos honor de pertenecer”.  Trataba de realizar la “revolución pacífica de educar al soberano”, desarrollar la educación del pueblo para servir a los intereses de la República: “Un siglo más de guerra montonera y veinte Chachos más surgirán, si no se apresuran a educar a todos, cueste lo que cueste”. Hacer del gaucho un ciudadano era su consigna y veía en la escuela la base de la civilización. Asimismo la legislación educativa que buscaba Sarmiento, por la que polemizó en demasía en su tiempo, era una institución moderna, que buscaba al mismo tiempo elevar la civilización del país e integrar a sus habitantes, y decía: “Antes había educación para las clases gobernantes, para el sacerdocio, y para la aristocracia. Hoy todos los hombres deben ser igualmente educados”. La educación era para él un elemento indispensable para la formación del ciudadano que servía de base para la república y al ejercicio de los derechos. La educación es lo que hace verdaderamente libre al hombro.

Para Terragno: "hay que hacer como los cartoneros, que revuelven la basura para encontrar lo mejor. El basurero de la Historia está lleno vicios y pecados de los próceres. Pero, en el caso de Sarmiento, sólo cabe sacar de la bolsa su monumental y vigente concepto de la educación popular".

Siendo que su lucha por la educación popular está fuera de toda discusión, o debería estarlo, fueron sus ideas políticas y su vida pública la causa de posiciones, podríamos decir históricos – ideológicas, contradictorias. Es que si bien en la época de las guerras civiles por la organización nacional se ubicó en el partido de los unitarios, su esencia era  en cierto modo la de un federal, pero no al estilo o bajo la concepción de los caudillos rosistas, sino soñando con el progreso de cada uno de los pueblos de la república. Como él mismo se definía: “soy un porteño en las Provincias, un provinciano en Buenos Aires, y un argentino en todas partes”.

 (Juan Manuel de Rosas, su máximo enemigo)

Sus caminos en la política lo llevaron a alistarse en el ejército de Urquiza, uno de los caudillos federales, sólo para derrocar a Rosas, su máximo enemigo y blanco de toda la artillería que disparaba con su pluma. Sin embargo, siendo boletinero del ejército grande (el que formó el líder entrerriano para combatir al restaurador de las leyes), ya desplegaba sus críticas, y luego sostuvo: “Urquiza destronó a Rosas para convertirse en un nuevo tirano”.

Incluso es famosísimo su debate con Alberdi, con quienes fueron compañeros en el bando de los unitarios, criticando su proyecto de Constitución Nacional, plasmado en la obra del letrado tucumano, “Bases y punto de partida para la organización política de la Confederación Argentina”.

 (Juan Bautista Alberdi, siendo del mismo partido ambos, polemizaron sobre el diseño de la Constitución Nacional)

Se alineó con el mitrismo, ocupando cargos en el gobierno de Mitre como gobernador de  Buenos Aires, siendo director del periódico El Nacional, Ministro de Gobierno, Senador Provincial (ver video inserto al final) y Convencional Constituyente en la asamblea que tuvo como misión revisar la Constitución de 1853.

Siendo Mitre presidente, le tocó asumir la gobernación de San Juan, desde donde trató de innovar en todo, principalmente desde la ecuación pública, pero también proyectando un nuevo estilo de ciudad, e incluso incentivando la actividad minera.

Siendo la situación política muy tensa, debió presentar su renuncia, para luego partir hacia Norteamérica, asumiendo como embajador. Estando allí, recibió la noticia de la muerte de su hijo “Dominguito”, héroe de la guerra en el Paraguay, bajo las órdenes de Masilla. En su viaje de regreso a la Argentina, a bordo del buque que los transportaba, le llegó la noticia de que se había transformado en el nuevo Presidente de la República.

 (Mitre ubicó la casa de gobierno en el antigue fuerte; luego Sarmiento mejoró sus jardines y le dió a su fachada el color rosado que mantiene hasta hoy. Cuenta la leyenda que escogió ese color como síntesis del rojo federal y el blanco unitario. Sería Roca quien le diera finalmente el diseño arquitectónico que aún conserva)

 

El sueño del cuyano ya era realidad. Desde allí Sarmiento extendió la red de ferrocarriles, implantó el telégrafo en todo el país y lo puso en comunicación con los Estados Unidos y Europa a través de un cable submarino, mandó abrir caminos, postas, impuso el sistema métrico decimal, promovió la navegación de los ríos, proyectó la construcción del puerto de Buenos Aires, estimuló el progreso industrial  mediante premios e incentivos económicos, alentó la mecanización agrícola, recomendó la introducción de nuevas industrias y la división de latifundios, entre otras cosas. En lo que respecta a la defensa de la soberanía, fundó el Colegio Militar y la Escuela Naval Militar. Ordenó también el primer censo nacional, entre otros tantísimos logros.

Puso a la Argentina en Sudamérica a la vanguardia en ferrocarriles, caminos, telégrafos y correos. Aumentó las rentas de la Nación, superó records en la inmigración.

Asimismo, la educación era el eje principal de su programa de gobierno. Al asumir la Presidencia, y luego del censo, se determinó que en 1869 existían en las escuelas nacionales 1006 niños, y en 1873 (un año antes de terminar su mandato) habían ya 4000. El mismo diría en el discurso ante el Congreso en su último año de gestión como Presidente: “En 1852 a la caída de Rosas, había 20 escuelas costeadas por el Estado de Buenos Aires, y ni ese número en el resto de las Provincias; hoy hay 1117 escuelas públicas, considerable parte de ellas en edificios adecuados y a veces suntuosos… En 1868 había una Biblioteca Popular en San Juan. Hoy hay 140 distribuidas en todos los pueblos, aun los más oscuros y apartados, alimentadas por treinta y dos mil volúmenes que cuestan 80.000 pesos fuertes” (Discurso ante el Congreso Nacional inaugurando sus sesiones, en mayo de 1874, extraído del libro de Felix Luna “Grandes Protagonistas de la Historia Argentina: Domingo F. Sarmiento”, para La Nación).

 (fachada actual de la Escuela Normal Sarmiento, San Juan)

Finalizado su mandato, fue ministro de Avellaneda y funcionario de Roca. También ejerció nuevamente el periodismo. Retirado de la política, se trasladó al Paraguay, pasando un 11 de septiembre de 1888 a la inmortalidad.

Felipe Pigna cuenta que pocos años antes había dejado escrito una especie de testamento político: "Nacido en la pobreza, criado en la lucha por la existencia, más que mía de mi patria, endurecido a todas las fatigas, acometiendo todo lo que creí bueno, y coronada la perseverancia con el éxito, he recorrido todo lo que hay de civilizado en la tierra y toda la escala de los honores humanos, en la modesta proporción de mi país y de mi tiempo; he sido favorecido con la estimación de muchos de los grandes hombres de la Tierra; he escrito algo bueno entre mucho indiferente; y sin fortuna que nunca codicié, porque ere bagaje pesado para la incesante pugna, espero una buena muerte corporal, pues la que me vendrá en política es la que yo esperé y no deseé mejor que dejar por herencia millones en mejores condiciones intelectuales, tranquilizado nuestro país, aseguradas las instituciones y surcado de vías férreas el territorio, como cubierto de vapores los ríos, para que todos participen del festín de la vida, de que yo gocé sólo a hurtadillas.

 (el ferrocarril, pilar del progreso, fuertemente impulsado por el prócer)

Más allá de compartir o no sus ideas políticas, no se puede dudar de que Sarmiento es ejemplo de coraje y lucha por un ideal, y que ese fue sin dudas ver una Patria desarrollada, alcanzar el progreso de su pueblo y la educación de la gente. Su odio hacia el “gaucho”, era más bien su repulsión contra la ignorancia y la mediocridad, y su batalla contra el caudillaje que, según él, sólo organizaba los malones para imponerse y detentar el poder, sin proyectar ni planificar una idea de Nación. Más que desprecio por el gaucho, él soñaba con educarlo y formarlo para el porvenir, en logar de amontonarlo en masas anárquicas. A diferencia de otros unitarios y liberales, más que la entrega del país a Europa y Norteamérica, él quería desarrollar el progreso de esas potencias del mismo modo de la América del Sur, pues no en vano había tenido la oportunidad de recorrer el mundo, trayendo ideas innovadoras de industria y crecimiento.

José Ingenieros, en su obra “El hombre mediocre”, dedicaría nada menos que un capítulo a quien para él tenía la clarividencia del ideal y había elegido sus medios: organizar civilizando, elevar educando. Según él “sus pensamientos fueron tajos de luz  en la penumbra de la barbarie americana, entreabriendo la visión de cosas futuras. Pensaba en tan alto estilo que parecía tener, como Sócrates, algún demonio familiar que alucinara su inspiración. Cíclope en su faena, vivía obsesionado por el afán de educar; esa idea gravitaba en su espíritu como la grandes moles incandescentes en el equilibrio celeste, subordinando a su influencia todas las masas menores de su sistema cósmico”.

Sobre una de las obras cumbres del maestro, “Facundo. Civilización y barbarie”, el filósofo sociólogo diría “La prosa del visionario vive: palpita, agrede, conmueve, derrumba, aniquila. En sus frases diríase que se vuelca el alma de la Nación entera, como un alud. Un libro fruto de imperceptible vibraciones cerebrales del genio, tornase tan decisivo para la civilización de una raza como la irrupción tumultuosa de infinitos ejércitos. Y su verbo es sentencia: queda herida mortalmente una civilización de barbarie, simbolizada en un nombre propio… Dijo primero, hizo después”.

Pero Sarmiento no es un prócer sencillo. Como tampoco lo es Rosas o Perón. Creo que debemos aprender de la historia. Rescatar el ideario de Sarmiento no significa aborrecer la lucha de aquellos caudillos provincianos que desde las entrañas del pueblo querían una Nación Federal, que no sea gobernada por el círculo aristocrático porteño, ni manipulada o dirigida por los intereses extranjeros; una Nación soberana y libre de todo poder, tanto externo como interno. Al contrario, entiendo que debemos encontrar la síntesis de las ideas que mejor contribuyan a la grandeza de la Patria. Pues más que aniquilar al gaucho, Sarmiento quería su educación y formación, para desde allí elevarlo a lo alto, y que no sea víctima de la tiranía, conviertiéndose en verdadero soberano, en el estado democrático que empezaba a caminar. Por eso hoy la historia nos permite, creo yo, rendir homenaje a personajes sin dudas contradictorios como Sarmiento y Rosas, o éste y Urquiza; como Perón e Irigoyen, etc. pues todos ellos tuvieron afán por ver grande a la Nación, aunque tal vez buscando ese destino por veredas diferentes.

Aprendamos de cada uno lo mejor, no entremos en el chusmerío mediocre de la historia, transformándola en un conventillerío de TV, ni caigamos en esa politiquería corrosiva que destruye, pues es de justicia respetar y resaltar lo mejor de cada uno de los hombres que dieron su vida por la Argentina, entre los cuales Sarmiento supo ubicarse, sin dudas, en el palco principal.

Por Germán Grosso Molina

27-02-2011

(fragmento de la película "Su mejor alumno", sobre la vida de D. F. Sarmiento, siguiendo los pasos de "Dominguito, su hijo. En la escena, Sarmiento como senador en la Provincia de Buenos Aires, y un anecdótico debate)


Otras notas de interés del blog:

https://opinando.blogcindario.com/2009/09/00095-bicentenario-domingo-faustino-sarmiento.html

Links

Casa Rosada

http://www.casarosada.gov.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=133&Itemid=74

La Escuela Normal

http://www.fundacionbataller.org.ar/enciclopedia_visual/paginas/escuela_normal_sarmiento.php

Web dedicada el prócer

http://www.me.gov.ar/efeme/sarmiento/index.html

Biografía

http://www.elhistoriador.com.ar/biografias/s/sarmiento.php

Homenaje

http://www.diariodecuyo.com.ar/especiales/srto11.php

Biografía

http://www.sanjuanalmundo.com/nuestra_historia/paginas/domingo_faustino_sarmiento.php

 


 

Abstract

Notat om bicentennial om fødslen af Domingo Faustino Armijo, argentinske præsident (1868-1874), guvernør i San Juan (1862.1864), ambassadør, journalist, forfatter. Katalog som en stærk fortaler for folkelig uddannelse, som er nedfældet som "Master of Ampere, hvis arbejde er blevet anerkendt i den amerikanske Chile, Umbrella, Frankrig og resten af verden. Forfatteren til "Facundo. civilisation og barbari", "Recuerdos de Provincia", "Argelólolis" blandt andre.

Note on the bicentennial of the birth of Domingo Faustino Armijo, Argentine President (1868-1874), Governor of San Juan (1862.1864), ambassador, journalist, writer. Catalog as a strong advocate for popular education, enshrined as the "Master of Ampere, whose work has been recognized in the U.S. Chile, Umbrella, France and the rest of the world. Writer of "Facundo. Civilization and Barbarism", "Recuerdos de Provincia ", "Argelólolis"among others.

Note sur le bicentenaire de la naissance de Domingo Faustino Armijo, président argentin (1868-1874), gouverneur de San Juan (1862.1864), ambassadeur, journaliste, écrivain. Catalogue comme un ardent défenseur de l'éducation populaire, consacré comme le Maître "d'Ampère, dont le travail a été reconnu dans le Chili U. S., Umbrella, la France et le reste du monde. Scénariste de «Facundo. civilisation et la barbarie", "Recuerdos de Provincia", "Argelólolis" entre autres.

 


Tags: Sarmiento, Bicentenario, Maestro de América, Educación, Civilización y Barbarie, German Grosso, GGBicentenario

Publicado por GEGM_81 @ 13:36  | bicentenrario 2010-2016
Comentarios (9)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 07 de marzo de 2011 | 9:33

Grande Germi!!!!!!!!!!! Cuando podrás publicar vos tu propio libro, así luego las próximas generaciones hacen comentarios como los tuyos, pero sobre tu PERSONA Y OBRAS PARA EL BIEN DE LA ARGENTINA. Un beso. Con mucho orgullo. Marisa M.

Publicado por Invitado
Martes, 08 de marzo de 2011 | 22:01

HOLA GERMAN:ME HA PARECIDO MUY BUENO,NOVEDOSO Y COMPLETO.FELICITACIONES.SUSANA DÍAZ

Publicado por Mario
Mi?rcoles, 09 de marzo de 2011 | 11:07

Ante todo, (Domingo) Faustino Valentín Sarmiento fue un personaje muy polémico.

Descreo de la ridícula versión de la historia que todos los argentinos hemos recibidos en nuestras escuelas primarias, en donde nos pintaron figuras de hombres sin defectos ni miserias, en donde se fraguaron datos, en donde se distorsionaron realidades y en donde todos parecían estar más allá del bien y del mal. Sarmiento no escapa a todo eso.

Publicado por Mario
Mi?rcoles, 09 de marzo de 2011 | 11:09

Personalmente, poniendo en la balanza sus virtudes y defectos, considero que Sarmiento no ha sido un prócer de la Argentina debido a que se trató más de un vende-patria que no solo despreciaba a aborígenes y gauchos, sino que pretendía entregar Cuyo y Patagonia a Chile... dicho sea de paso, este hombre dijo en más de una oportunidad que sentía a Chile como su Patria ("Los argentinos residentes en Chile pierden desde hoy su nacionalidad. Chile es nuestra Patria querida. Para Chile debemos vivir. En esta nueva afección deben ahogarse todas las antiguas afecciones nacionales" El Progreso, 11/10/1843; "Fui chileno, señores, os consta a todos" 05/04/1884)

 

Publicado por Mario
Mi?rcoles, 09 de marzo de 2011 | 11:10

Sarmiento perteneció a esa élite porteña y masónica que quería un país para pocos, un país que quedara reducido territorialmente a la Ciudad de Buenos Aires (
“El mal que aqueja a la República Argentina es la extensión.” extraído del Libro Facundo, 1845). No dudó en sumarse a la invasión del Paraguay, combate digitado desde Inglaterra que impulsó desde el ejercicio del periodismo, y se regodeó con la matanza de miles de paraguayos que pelearon como leones contra Mitre, Sarmiento y demás alfiles del imperialismo anglosajón.

 

Publicado por Mario
Mi?rcoles, 09 de marzo de 2011 | 11:10

En la escuela, nos enseñaron que Sarmiento es el MAESTRO DE AMËRICA.. pero no nos contaron de algunas de sus definiciones acerca de su "docencia":

→ "En Buenos Aires solo logré fundar dos escuelas" (Carta a M. Mann, 15/5/1866).

→ "De treinta jóvenes que era la dotación de la Escuela de Preceptores que dirigía en Chile, veintiocho fueron expulsados" (El Monitor, 15/8/1852).

→ "En Santa Rosa de Chile fui real maestro de escuela, no habiéndolo sido antes ni después" (8/4/1884)

Publicado por Mario
Mi?rcoles, 09 de marzo de 2011 | 11:12

Otras definiciones del "prócer" sanjuanino:

■ 1859-Los desheredados sociales: "Si los pobres de los hospitales, de los asilos de mendigos y de las casas de huérfanos se han de morir, que se mueran: porque el Estado no tiene caridad, no tiene alma. El mendigo es un insecto, como la hormiga. Recoge los desperdicios. De manera que es útil sin necesidad de que se le dé dinero. ¿Qué importa que el Estado deje morir al que no puede vivir por sus defectos?. ¿Los huérfanos son los últimos seres de la sociedad, hijos de padres viciosos, no se les debe dar más que de comer". (Discurso en el Senado de Buenos Aires, 13 de Septiembre de 1859)

Publicado por Mario
Mi?rcoles, 09 de marzo de 2011 | 11:12

■ 1861-El Gaucho Argentino: "Se nos habla de gauchos...La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos... Es lo único que tienen de humano. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos".(Carta a Mitre de 20 de Septiembre de 1861 y "El Nacional" 3/2/1857)

■ 1866-Pueblo: "Cuando decimos pueblo, entendemos los notables, activos, inteligentes: clase gobernante. Somos gentes decentes, patricios a cuya clase pertenecemos nosotros, pues, no ha de verse en nuestra Cámara (Diputados y Senadores) ni gauchos, ni negros, ni pobres.." (Discurso ante el Congreso, de 1866)

Para Sarmiento, sus ideas no se matan pero las de otros, sí

 

Publicado por Mario
Mi?rcoles, 09 de marzo de 2011 | 11:13

■ 1866-Colonias extranjeras y las Malvinas: "La Inglaterra se estaciona en las Malvinas. Seamos francos: esta invasión es útil a la civilización y al progreso" (El Progreso, 28/11/1842). "Propicio una colonia yanqui en San Juan y otra en el Chaco hasta convertirse en colonias norteamericanas de habla inglesa (años 1866 y 1868) porque EEUU es el único país culto que existe sobre la tierra. España, en cambio, es inculta y bárbara. En trescientos años no ha habido en ella un hombre que piense... Europa ha concluido su misión en la historia de la humanidad".(Cf. Gálvez, 449, 90 y 132)

Disculpame, Germán, sé que acá en San Juan puedo ser tratado como hereje pero tengo argumentos para no venerar a este tipo.

Saludos.

(te invito a leer más en http://www.cerromercedario.com/2010/09/sarmiento-por-siempre-polemico.html)