Lunes, 06 de mayo de 2013


(Primera parte)

A propósito del estado actual del País

Por Germán Grosso Molina

Tres son, según la concepción clásica, las formas de gobierno “puras”: la monarquía, en donde el poder reside en uno sólo (el rey), la aristocracia, en el cual el poder recae en un grupo o en unos pocos (nobleza, burguesía, etc.) y la democracia, en la que el poder reside en todos, en la que el “pueblo” es el soberano. Las tres formas puras, ofrecen sus deformaciones, es decir, se pueden degenerar, se desnaturalizan, y ello ocurre cuando se violan los principios que las sustentan, su espíritu o razón de ser. Los clásicos se referían a la tiranía, la oligarquía y la demagogia, respectivamente.

Ya en el Siglo XIX la democracia se percibía como la mejor forma de organización social. La ilustración, como movimiento filosófico y político, influyó de sobremanera, por ejemplo, en el proceso de emancipación americana. Luego de la Revolución Francesa, y sus ideales de “igualdad, libertad y fraternidad”, y las declaraciones de derechos del hombre y del ciudadano, junto con la independencia norteamericana y la Constitución de 1776, surge el movimiento democrático, al que debemos sumar, las ideas republicanas.

La democracia, en este tiempo, a diferencia de lo que ocurría en las ciudades-estado griegas, es “representativa”, es decir, cuando el pueblo gobierna y delibera, pero no en forma directa, reunido en “asamblea” (como ocurría en las plazas de las ciudades), sino a través de sus representantes, elegidos por el voto popular.

Montesquieu es quien influye mucho en las ideas republicanas, a partir de la división de poderes que propone. Es necesaria la escisión de las funciones del estado en poderes independientes, de modo que se garantice el control recíproco entre ellos, como modo de evitar los abusos propios del absolutismo monárquico. Así es bueno que exista un poder ejecutivo, que administre y gobierne la cosa pública, un legislativo, cuyos representantes sancionen las leyes necesarias para la Nación, y un judicial independiente, que las haga cumplir. Esos principios republicanos consisten básicamente en la periodicidad de los cargos públicos, la publicidad de los actos de gobierno, el control recíproco inter órganos y, fundamentalmente, la división de poderes que hemos mencionado.

Las monarquías medievales habían demostrado que muchas veces se volvían “despóticas”, esto es, cuando el monarca, jefe absoluto y quien concentraba en sí el poder total del Estado, abusaba de sus facultades. Desnaturalizaba su función de “autoridad”, entendida ésta como persona o ente encargado de mantener el orden social, administrar justicia, proveer la defensa del estado y la seguridad de sus habitantes, y ponía el Estado y sus súbditos, a su propio servicio personal. Así sólo acrecentaban sus riquezas, la despilfarraban, malgastaban, y hasta la ostentaban burdamente. Se volvían injustos frente al hombre común, que era el que con su trabajo y esfuerzo personal, mediante los tributos, sostenía ese régimen.

Estimado lector, si ya encontró algún parecido con la realidad, es pura coincidencia.

Retomando… tales monarcas eran calificables como “tiranos”, abusadores del poder, que despojaban a sus súbditos de sus legítimas propiedades, poniendo todo el aparato estatal a su servicio, para satisfacer sus ambiciones más miserables1. Es así que un día el pueblo se hartó, y devino la “revolución”, transitando de la “monarquía” a la “república”, del “despotismo” a la “democracia”.

En esa época (principios del Siglo XIX), nuestros pueblos americanos, aprovecharon ese movimiento para emanciparse del dominio colonial, jurando sus Constituciones, como herramientas de organización política, conformando un Estado de derecho (llamado así porque el que impera en él es la ley y la justicia), mediante la forma republicana y democrática de gobierno. Así lo hace justamente nuestra Constitución Nacional, en su art. 1°, a lo que podemos agregar, su organización “federal”, esto es, Provincias autónomas, unidas mediante este “pacto”, conformando un Estado federal que es posterior, y cuyas facultades y potestades son las expresamente previstas por la Constitución, reservándose las Provincias todo el poder soberano no delegado.

Hasta aquí, un más que breve repaso de la historia y de la organización política de la Argentina.

***

¿Qué ocurre hoy en nuestro país? Nos gobierna el Kirchnerismo. ¿En qué consiste? En un régimen que, habiendo accedido al poder mediante mecanismos democráticos y republicanos, y haciendo alarde permanente de esos postulados y de los Derechos Humanos, viola constantemente esos principios, y hoy, de manera descarada.

Básicamente es un régimen que, aprovechándose del hombre común, es decir, de ese ciudadano trabajador y responsable, que día a día pone su esfuerzo y empeño personal en cumplir sus tareas, ya sea desde la fábrica, el comercio o la docencia, o desde el ejercicio de profesiones liberales como la abogacía, la ingeniería, la arquitectura, etc., o el chofer de colectivos, el sereno, el guardia de seguridad o la enfermera del Hospital, es decir, el ciudadano que “trabaja” a cambio de un salario, lo exprime para mantener un Estado que se ha vuelto “despótico”.

Un régimen que considera al “salario” como una “ganancia”, y lo liquida, pues junto a la inflación, los impuestos lo devastan.

Y hablamos de la “clase trabajadora”, esa que Perón supo proteger.

Justamente, al igual que otrora cuando los monarcas despojaban a sus súbditos, hoy en la Argentina se explota a la clase media, para lograr una “falsa justicia social”. Y digo falsa, porque ésta consiste verdaderamente, básicamente en el logro de condiciones dignas, justas y equitativas de vida, en la que todos los sectores sociales tengan acceso a las mínimas condiciones necesarias para obtener una mejor calidad de vida. Para lo cual la salud, la educación, la seguridad y la justicia, son pilares fundamentales, y servicios básicos que el Estado debe prestar, y de modo eficiente. El reparto equitativo de la riqueza generada en el País, ha de lograrse con igualdad de oportunidades, procurando además, la inclusión de los sectores marginados y excluidos. La creación de empleo y la instalación de industrias, son piedras basales de esta estructura.

Nada de eso es lo que hace el kirchnerismo. Este régimen absolutista, inspirado hoy por hoy en el chavismo (hay que ver cómo vive realmente Venezuela) sólo se basa en el estrujamiento del trabajo de la clase media laburante, para a través de prebendarios planes sociales, mantener cautivos y presos a innumerables sectores sociales que, lejos de salir de la marginación, se mantienen esclavos de un sistema político fundamentado en la dádiva y la extorsión. Se reparten, ONG y “grupos militantes” mediante (La Cámpora, Kolina, Movimiento Evita, Tierra y Vivienda, Madres de Plaza de Mayo, etc.), innumerables cantidades de planes y subsidios que, a cambio del “voto continuo”, garantizan el triunfo permanente de un régimen que en nada se preocupa por solucionar los problemas de fondo que afectan al País. En efecto, es poco, y nada, el avance en materia educativa y de salud.

Comentaba un columnista de La Nacion, con motivo del 18-A: Que tras diez años de gobierno kirchnerista el índice de pobreza estructural aún alcance el 27% de la población es una pobre performance. Son cifras aportadas por la UCA. Serán cuestionadas, pero pueden ser corroboradas por quien camine las calles de las grandes urbes argentinas…

Mucho menos es lo que se realiza en procura de la creación de trabajo genuino, registrado, y sostenible. Cuando se espanta constantemente la inversión, mediante políticas económicas regresivas, poco se logra en materia de generación de empleo. Además incide por otro lado la “descultura del trabajo”. Son miles de adultos, y ahora jóvenes, que se acostumbran a vivir de la dádiva, gratis, a costa del sacrificio de otra clase, cada día más saturada de impuestos y persecuciones fiscales.

Un modelo que ésta muy lejos de una de las verdades peronistas: “En Argentina existirá una sola clase de hombres, los que trabajan”.

Si a eso le sumamos lucha “cero” contra la droga y el narcotráfico, la sumatoria es muy simple de calcular: jóvenes sin trabajar + subsidios y planes + droga + políticas criminales garantistas = delincuencia e inseguridad.

Como decían los griegos, y repetía Perón: la única verdad es la realidad.

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A la par, al igual que en las épocas del despotismo monárquico más brutal, vemos como los jóvenes del Proyecto Nacional y Popular, viven en pisos completos en Puerto Madero, vacacionan en Miami, estudian en EE.UU., y van extendiendo sus imperios empresariales. Uno de ellos, Máximo, el “heredero”, administrador de un verdadero “imperio” en la zona Sur de la Patagonia. Pero claro, visten la chomba del “Che, Néstor, y ahora, Chávez”. Ah… y repudian la dictadura, la violación de los DD.HH., etc.

Ellos son los que saturan las redes sociales con slogans a favor del Proyecto Nacional y Popular. Basta contestarles con un solo refrán: Dime cuánto ganas o qué cargo tienes o aspiras, y te diré qué militancia tienes.

El Ministro De Vido, cuando responde a los cacerolazos diciendo que “Protestan porque no pueden viajar a Miami” nos da la respuesta clara al asunto: los kirchneristas no protestan porqué sí pueden viajar a Miami, y de hecho, lo hacen.

Basta escuchar el testimonio de alguno pocos lugareños, para conocer la forma, más que despótica, mediante la cual los Kirchner y sus testaferros, han adquiridos cientos de kilómetros cuadrados de la Patagonia. Aunque ello contradiga la teoría de que la fortuna fue adquirida por una exitosa carrera profesional como abogada, de la Sra. Presidente.

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La inflación, como ya adelanté, se ha vuelto un verdadero flagelo, destructor masivo de la capacidad del salario familiar. Ésta es la peor enemiga del progreso de la clase trabajadora. El avance de la misma repercute directamente sobre el salario, el cual se ve disminuido, lo que significa, en los hechos, prácticamente la pérdida del empleo.

Si a eso sumamos que el resto del sueldo disponible debe ser invertido, necesariamente, en escuelas privadas, coseguro médico y seguridad (llámese alarmas, vigilancia privada, etc.), es decir, servicios propios que debería ofrecer y garantizar el Estado, vemos que el salario del trabajador, queda arrasado.

Frente a ello un INDEC que miente descaradamente. No hace falta leer a Clarín para conocer el verdadero índice de la inflación. En mi caso, me basta Microsoft Excel. La Planilla de cálculo mediante la cual registro y anoto mis gastos e ingresos para tener mis cuentas claras, es la que me dice que estamos frente a una inflación que supera claramente el 25% anual.

Ante esa realidad, y sólo como un hecho anecdótico, compartimos con uds. (aunque tal vez ya lo hayan visto), las explicaciones del Ministro de Economía acerca de cómo se controla la misma, y cómo el Gobierno actual se ocupa de ella. Disfruten, por favor…

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De la inseguridad, mejor no hablar. Tampoco debo citar a Clarín. Única preocupación concreta del Gobierno. Me basta citar mi testimonio personal: dos robos en menos de cuatro meses. Dentro de mi casa, con toda mi familia reunida. En un caso, antes de cenar; en el otro, mientras dormíamos. Los ladrones anduvieron por toda mi casa. A Dios le debemos que no haya ocurrido algo peor. Pero basta de depender tanto de él.

Creo que no es necesario agregar nada más. Cualquiera de uds. o algún familiar o amigo cercano, apuesto lo que sea, ha sufrido en carne propia, en los últimos meses, cuando menos, un arrebato o que le robaran algo del auto. Eso, en el mejor de los casos.

***

Como frutilla del postre, hablaremos ahora de la reforma judicial pregonada. Si algo hacían los monarcas absolutos, era concentrar en sí la suma del poder público. Lo mismo quiere lograr el Gobierno. Contando con un poder legislativo a su favor, cuyo bloque oficialista repugna de obsecuencia, ahora pretende el dominio absoluto del Poder Judicial.

“El poder es impunidad”, es una célebre frase atribuida a Yabrán, conocido empresario ligado a la mafia y al menemismo (causa de todos los males de esta País según este Gobierno, del que muchos funcionarios, legisladores y Gobernadores, formaron parte). Esa impunidad es la que groseramente se quiere asegurar el Gobierno.

Pero además sumemos perversos planes que, al mejor estilo chavista, pretender avasallar contra la libertad y propiedad privada. No nos extrañe que en los próximos años vengan innumerables proyectos de expropiación de cuanta empresa, industria, o, por qué no, ahorros e inversiones, sea posible, además de los medios de comunicación.

Dejaremos para otra oportunidad el análisis más pormenorizado de los proyectos que andan dando vueltas por el Congreso, pero que en trámite express, serán aprobados sino ésta, en las próximas semanas (Véase al análisis que al respecto ha realizado la Universidad Católica Argentina).

Queda claro entonces, que estamos frente a “Tiranía para todos”.

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1.500.000 de personas protestando, pacífica y ordenadamente, por las calles de Buenos Aires. Cientos de miles en cada Ciudad del País. Una Argentina dividida en dos gracias a un Gobierno que se atraganta con su soberbia y ambición. Decía el mismo columnista recién citado:

Es esa realidad desgraciada la que torna provocativa la reforma intentada, más allá de lecturas ideológicas. Para el Gobierno, el salario es ganancia. Para el Gobierno, el diálogo es rendición y la tolerancia, una cobardía inadmisible. Cuando todo el país se alegró por la elección de un papa argentino, la reacción primaria, visceral, de la Presidenta y su entorno fue de disgusto. Después, se recompusieron los gestos. Pero los hechos de hoy desmienten el discurso que proviene del Vaticano. Nada hay más ajeno a la humildad y la conciliación con el prójimo desamparado, mensaje primordial de Francisco, que la arrogancia con la que se erige un gobierno que se pretende amo y señor de la ley.

Que Dios nos ayude queridos hermanos. Pero como ciudadanos, es momento de reaccionar. Institucional, democrática y cívicamente, pero reaccionar, antes de morir, como la rana, hervidos en el agua que hoy todavía, está tibia.

(Continuaremos...)

1Para la mentalidad moderna, la tiranía se identifica con un uso abusivo y cruel del poder político que se ha usurpado, pero entre los antiguos griegos, sin embargo, el término no estaba tan cargado de connotaciones peyorativas, y a menudo tenía mucho que ver con la demagogia y el populismo. Para los griegos incluso el término tuvo en principio una connotación positiva y muchos tiranos eran queridos y muy populares entre los ciudadanos de las polis, la metrópolis y las menores que eran administradas por éstas. Con el tiempo las tiranías se convirtieron en un sistema político muy recurrente por autoritaristas que se apoyaban en la nobleza de la ciudad para hacerse con el poder, momento en el cual empezó a odiarse e identificarse con la tiranía moderna. El Tirano también puede ocupar el poder sin la fuerza, con apoyo popular.

Así definía Aristóteles la tiranía:

«La monarquía o sólo debe tener el nombre sin existir, o necesariamente existe debido a la gran superioridad del que reina; de modo que la tiranía, que es el peor régimen, es el más alejado de una constitución; en segundo lugar está la oligarquía, pues la aristocracia dista mucho de este régimen, y la más moderada es la democracia»



Tags: kirchner, cristina, la campora, inflacion, reforma judicial, GGPolitica, German Grosso

Publicado por GEGM_81 @ 12:42  | politica
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Comentarios
Publicado por Ramiro Diaz Dauria
Viernes, 10 de mayo de 2013 | 10:15

Estimado Dr. Grosso: Su visión es innegable y ha generado en mi mayor animosidad de la que poseía para con este gobierno. Debo enalteser lo ilustrativo de sus razonamientos pues ya no deseo quejarme con palabras sino con acciones, en las que, le aseguro, mi conciencia estará ausente. Espero que sepa leer entre líneas. Desde ya le agradezco por sus pensamientos y le insto a que continúe expresándolos ya que esa libertad aún no ha sido conculcada.

                                                     

Publicado por Invitado
Domingo, 12 de mayo de 2013 | 7:55

Me parece más que claro todo lo que decís, esas comparaciones son barbaras y a la vez me ponen la piel de gallina, como no se pueden dar cuenta de  lo que hace este gobierno toda la gente que los vota, como pueden ser tan cara duras de hacer y tomar las medidas que toman, son realmente ignorantes o que? Seguí escribiendo que realmente no abres más los ojos , porque tenes la base histórica que a mi en particular me falla bastante. FELICITACIONES!!!!!!!!!!!!!!!!!!!