Martes, 27 de marzo de 2012

Por Germán Eduardo Grosso Molina

Anoche viví, en medio de una semana de mucho dolor y angustia luego del tan macabro  y más que nefasto fallo de la Corte Suprema de Justicia, mediante el cual en nuestra Patria se abre practicamente la puerta al aborto libre y gratuito (véanse notas por separado), un gran momento de satisfacción y tranquilidad, ante la gran muestra de expresión cívica y humana de la ciudadanía sanjuanina. Aunque luego el malestar vuelve constantemente a mi mente y mi alma,

Como todos los años, los defensores de la vida humana, salimos a la calle a conmemorar el Día del Niño por Nacer, pero este año de manera especial, ante el ataque ensañado por parte de los que levantan las banderas de la cultura de la muerte.

Y me sorprendí gratamente, pues resulta hasta paradíjico cómo del dolor y del mal, pueden surgir a veces "alegrías" (o al menos satisfacciones) y bienes. Es que ví a un pueblo unido y dispuesto a reclamar por el derecho más elemental de todos: el derecho humano a vivir, a nacer. Por la defensa de la vida de los seres más indefensos que pueden existir, los concebidos en el seno de sus madres.

Ví familias enteras, abuelos, padres, novios, niños, mujeres embarazadas, chicos con capacidades especiales. Ví paz, tranquilidad, orden. Vi solidaridad y compromiso. Ví unidad.

No vi violencia, ni patoterismo, ni agresión. No ví palos,bombas ni gomas quemadas. 

Vi una sociedad dispuesta a defenser lo más esencial, a defender a los más indefensos.

Eso, sinceramente, me llenó gratamente de orgullo.

De repente me ví junto a mi madre, mi suegra, mis cuñados/as, mi hermana, mi esposa, mi hija, mis amigos, mis profesores, mis alumnos, etc. (aunque me lamentaba por aquellos que todavía no han tomado conciencia de la barbarie que se ha establecido, o aunque hayan tomado conciencia, no participan activamente en defensa de los más inocentes). La ciudadanía en la calle, pacífica y mansa, reclamando justicia.

En otra oportunidad analizaré más detenidamente el fallo. Sin duda una sentencia menos que infeliz. Y de repente la tristeza me brotaba nuevamente: recordé que siete jueces han decidido sobre la vida de millones de argentinos que no verán jamás la luz del día. Que esos siete magistrados, emborrachados de soberbia, y a los cuales he visto orgullosos condenar a los totalitarismos de otras épocas y sus autores, han dispuesto tal livianamente de la vida de seres humanos, contrariando la Constitución Nacional, la república, la democracia y los derechos humanos. He visto como esos siete señores han hecho oídos sordos a un pueblo al que ni siquiera dieron la oportunidad de ser escuchado, pues la cuestión, en el mejor de los casos (hablar de "aborto" y por ende de muerte es de por sí una desgracia) debería haberse discutido en el Congreso Nacional, debate popular previo. Esos siete señores ya sentenciaron y dieron rienda suelta para que se ejecuten a millones de niños inocentes en nuestra Patria.

Lorenzetti, Highton de Nolasco, Fayt, Maqueda, Zaffaroni, Petrachi y Argibay, serán los nombres que la historia guardará para siempre, como el de los responsables de un genocidio jamás visto.



Queda ahora que las autoridades competentes, que estén a la altura de las circunstancias históricas que el momento impone, y sepan analizar objetivamente la barbaridad que ha hecho la Corte (insisto, los fundamentos de orden jurídico los dejarés para otro momento), y se decidan a defender la vida de todos los seres humanos de esta querida Patria bicentenaria.

Mientras pensaba en todo esto, nuevamente por momentos el pesimismo amagaba con penetrar en mi mente, es que no podía olvidar tampoco cómo, hace unos meses, en que el pueblo de San Juan se expresaba de igual forma respecto al matrimonio homosexual, algunos legisladores (otros fueron fieles representantes del pueblo) hicieron oídos sordos al reclamo de quienes le dieron su voto.

(marcha contra la ley de matrimonio gay, 2010 - foto Diario de Cuyo-)

Solo quería compartir estos sentimientos con uds. y de paso, algunas imágenes y videos que tomé personalmente, ya que los medios de comunicación a veces se hacen los ciegos frente a lo que la gente expresa libre y sanamente (es curioso pero los medios locales casi no se han anoticiado de que miles de sanjuaninos salieron a la calle, y pienso también cómo a veces uno tiene que tolerar quince minutos en los medios nacionales cubriendo un accidente entre un taxi y una moto en el microcentro porteño,y ni si quiera un segundo de lo que ocurre en el resto del País, en dónde eventos como estos el pueblo se expresa y se quiere hacer escuchar).


Seguiremos en esta lucha. Gracias a los cerca de 10.000 sanjuaninos que salieron a la calle. Fuerza a todos aquellos que por temor o compromisos no se animaron a acompañarnos.

¡Por la vida, la libertad, la justicia... Por nuestra Patria!


Notas relacionadas:

La Corte Suprema y el aborto

http://www.lanacion.com.ar/1457966-la-corte-suprema-y-el-aborto

La senadora nacional Marina Riofrío respaldó el fallo a favor del aborto

http://www.sanjuan8.com/sanjuan/La-senadora-nacional-Marina-Riofrio-respaldo-el-fallo-a-favor-del-aborto-20120320-0016.html

Diputado Nacional Daniel Tomas: Las personas sin derecho a la vida

http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=510244


Tags: vida, aborto, niño por nacer, German Grosso, GGFamiliayVida

Publicado por GEGM_81 @ 4:24  | familia y vida
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