Lunes, 18 de julio de 2011

Catalina Hornos tiene 27 a?os y hace cinco decidi? renunciar a las comodidades. Se fue a Santiago del Estero a luchar contra la desnutrici?n infantil y cre? una fundaci?n que colabora en zonas necesitadas de nuestro pa?s. Ella lo cuenta en esta nota.

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Por Andrea Calder?n

La ni?a del portarretratos creci?. Es ahora una mujer de 27 a?os que se enfrenta todos los d?as a historias de dolor. Busca conocer las sonrisas atrapadas en el hambre.

Catalina Hornos, psicopedagoga y psic?loga, es una de esas personas que hacen de la vida una entrega constante. Catalina naci? en Buenos Aires y desde 2006 trabaja con familias de bajos recursos en A?atuya, la capital diocesana m?s pobre del pa?s, al nordeste de Santiago del Estero. Haciendo Camino, la fundaci?n que dirige, cuenta con tres centros de desnutrici?n infantil, brinda asistencia en los barrios y est? pr?xima a inaugurar una sala para erradicar el hambre en Chaco.

En Buenos Aires, su ciudad natal, ya no se encuentra. Viene una vez por mes y se vuelve a A?atuya, a luchar contra la desnutrici?n infantil. La primera vez que se enfrent? a esta realidad de olvido y pobreza fue a meses de haber cumplido los 23. Convocada por una fundaci?n viaj? a la ciudad santiague?a junto a otros estudiantes para hacer orientaci?n vocacional con chicos de una escuela rural, becados para ir a la Universidad.

"La directora del colegio me dijo que no necesitaban gente que fuera y viniera, sino una psicopedagoga estable, ya que en el lugar no hab?a ninguna. Me compromet? a terminar la carrera y volver. Cuando se lo coment? a mis amigos, creyeron que estaba meti?ndome en algo que no iba a cumplir, pero yo sab?a que s?...", dice Catalina.

Todav?a recuerda el d?a en que arm? un bolso con poca ropa para instalarse cinco meses en A?atuya. Atr?s dejaba la vida c?moda en la Recoleta en pos de lo que consideraba un compromiso ineludible: ayudar al pr?jimo. Empez? en un comedor infantil, sigui? como suplente de primer grado y finalmente conoci? a las religiosas del Hogar Santa Catalina, que ya no sab?an qu? hacer para que el espacio del obispado, en el que viv?an m?s de 20 chicos, siguiera funcionando.

"Es muy distinto saber que la pobreza existe a convivir diariamente con ella. Esos meses que estuve all? pasamos semanas enteras sin agua en una residencia para 50 personas. Los ni?os llegaban los lunes al comedor muertos de hambre y cuando se enfermaban, sus padres no ten?an c?mo comprarles los remedios. Compartir esa realidad tan de cerca me peg? muy fuerte", reflexiona.

Cumplida su estadia, La Caty, como la llaman en el pueblo, arm? una cadena de e-mails entre sus conocidos y sum? padrinos para continuar la misi?n antes de regresar a Buenos Aires. Una vez por mes viajaba al lugar con un grupo de amigos para realizar actividades recreativas, brindar apoyo escolar y seguir el proceso psicopedag?gico de cada chico, tareas que a?n llevan adelante.

As? naci? la asociaci?n civil Haciendo Camino, que trabaja en Santiago del Estero para mejorar las condiciones de vida de familias en situaci?n de pobreza. Integrada por una red de profesionales, voluntarios y padrinos, la fundaci?n cuenta actualmente con tres centros de prevenci?n de desnutrici?n infantil y desarrolla programas de promoci?n social en zonas necesitadas.

?C?mo empez? todo?

En Buenos Aires, Catalina Hornos estudi? Psicolog?a y trabaj? con pacientes de forma privada, pero se sent?a incompleta. Si bien viajaba a Santiago del Estero una o dos veces por mes, no le resultaba suficiente. "Me compromet? a cambiar esta realidad porque sab?a que pod?a hacer algo. Era injusto quedarme ac? cuando en A?atuya era m?s ?til", recuerda, durante uno de los regresos rel?mpago a suelo porte?o.

En 2007 y con la tranquilidad de que el Hogar Santa Catalina marchaba sobre ruedas, la asociaci?n lleg? al desolado Barrio La Merced, donde implement? un programa de promoci?n social que acompa?a a 40 madres de bajos recursos en la capacitaci?n de tem?ticas sociales, educaci?n sanitaria y desarrollo laboral.

"Notamos que muchos chicos de esas familias ten?an dificultades de aprendizaje y no entend?amos por qu?. Nos pusimos en tema para buscar soluciones y tras una conferencia del doctor Abel Albino, presidente de la Cooperadora para la Nutrici?n Infantil (Conin), entendimos que lo que ocurr?a con ellos estaba relacionado con la desnutrici?n. Hab?a que hacer algo urgente", advierte Catalina, en nombre de sus compa?eros de lucha.

Por empezar se instal? en el lugar, a pesar de que sus padres tuvieran otras expectativas puestas sobre ella: "Al principio no quer?an saber nada, pero el proyecto creci? tanto que hoy est?n contentos y lo aceptan", comenta Caty, orgullosa y agrega que hace dos a?os Haciendo Camino inaugur? el primer Centro de Prevenci?n Conin de Desnutrici?n Infantil y Promoci?n Humana en Santiago del Estero. Al lugar asisten madres embarazadas con riesgo de dar a luz a bebes desnutridos, y m?s de 130 chicos hasta 5 a?os en alto riesgo nutricional.

El equipo, integrado por profesionales de la salud, la nutrici?n y el aprendizaje, trabaja para recuperar las ?reas de desarrollo m?s afectadas por los fantasmas de la inseguridad alimentaria. Una vez por semana, las mam?s y sus hijos asisten a la consulta con el pediatra, reciben capacitaci?n en oficios y son ayudadas por una maestra jardinera, que queda al cuidado de los chicos.

"De los 270 ni?os que atendemos en los tres centros, el 48 % se recupera, mientras que los otros no avanzan o lo hacen lentamente, dependiendo del grado de desnutrici?n que tengan. Ahora estamos haciendo una investigaci?n sobre los resultados de las mam?s que quedan embarazadas despu?s del tratamiento, donde se nota el trabajo de prevenci?n", explica Caty, que conoce bien de cerca cada caso que atiende.

En agosto de 2010, la fundaci?n lanz? el plan Santiago del Estero sin desnutrici?n y puso en funcionamiento dos nuevos centros en la provincia, uno en la capital y el otro en la ciudad de Monte Quemado, donde los vecinos no conocen el agua caliente ni corriente, entre otras necesidades insatisfechas.

"Cuando uno est? all? se da cuenta de las cosas importantes de la vida que no pasan por lo material, sino por devolverle a los dem?s la dignidad, la salud, la familia, el sacrificio. Uno puede amar despu?s de vivir la experiencia de sentirse amado, y eso es lo que intentamos brindar en el centro", se emociona esta mujer, que a?n guarda los sue?os de ni?a.

A Caty la emociona ver crecer el proyecto que en los pr?ximos d?as abrir? su cuarto centro en Charata, Chaco, junto a la asociaci?n Cuerpo y Alma, aunque sue?a con el d?a en que la desnutrici?n infantil sea un tema del pasado. "Mi m?ximo anhelo para el futuro es que no haya m?s chicos que atender", dice la segunda hija de cuatro hermanos, que cambi? la comodidad de una vida modelo por una casa fr?a y solitaria que le presta el obispado.

Cuando est? mal y decanta en llanto y la tristeza la tira abajo, Catalina se aferra a Dios. "Cuando uno tiene tan claro y le da sentido a lo que hace, no importa lo que haya que sufrir para alcanzarlo. Lo m?s dif?cil es estar lejos de los afectos y no tener con qui?n compartir el drama y el dolor de la gente. Un mont?n de veces me angustio, me siento sola y pienso por qu? no habr? sido normal. A veces siento que dej? de lado mis propios proyectos por ayudar a que los dem?s encuentren los suyos, pero bueno, es mi vocaci?n", sostiene.

Su compromiso solidario surgi? cuando era una nena de primaria y visitaba un hogar de ancianos los fines de semana. Su entrega cobr? luz en la adolescencia, durante un viaje a Corrientes que realiz? con su grupo de compa?eras de una escuela religiosa.

"Nuestro trabajo tiene sentido por cada chico que se recupera y sale adelante. Logramos formar un grupo s?lido de voluntarios en Buenos Aires y de profesionales de Santiago del Estero que est?n superabocados a la tarea. El orgullo es m?o y de todos los que logramos armar esto, sostenerlo en el tiempo y seguir generando proyectos", cuenta Catalina, quien fantasea con encontrar el amor, casarse y tener hijos que comprendan su misi?n en la [email protected]

UNA FUNDACION QUE AVANZA

La asociaci?n civil Haciendo Camino trabaja desde 2006 para mejorar las condiciones de pobreza en que viven decenas de familias en Santiago del Estero. En articulaci?n con el Estado y la Iglesia, sus programas brindan capacitaci?n y asistencia a madres embarazadas y ni?os con alg?n grado de desnutrici?n. Gracias al aporte de empresas, privados y voluntarios, los chicos reciben tratamiento en los tres centros que dispone la fundaci?n en A?atuya, la ciudad capital y Monte Quemado. Toda persona interesada puede donar fondos o participar del viaje mensual con objeto de ayudar y conocer la tarea.

Para mas informacion: www.haciendocamino.org.ar ; [email protected]

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Fuente: http://m.lanacion.com.ar/1388265-la-pasion-de-ayudar

Fuente de la imagen:??www.haciendocamino.org.ar?

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Tags: Pobreza, Ayuda, Desnutricion, Infantil

Publicado por GEGM_81 @ 6:51  | inter?s general
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