Mi?rcoles, 26 de enero de 2011

Benedicto XVI

A propósito de la última entrevista a Benedicto XVI por parte del periodista Peter Seewald (periodista y escritor alemán), plasmada en el recientemente publicado libro "Luz del Mundo".

Por Germán Grosso Molina


Debo confesar que después de mi gran admiración por el Papa Juan Pablo II, y existiendo tantísimo material legado por dicho apóstol para investigar, buscar y leer, me ha costado mucho volcar mi atención a lo que ha venido enseñando Benedicto XVI. De hecho, por diferentes razones, han resultado frustrados mis intentos de estudio de sus últimas encíclicas; sin embargo, sus catequesis vertidas durante las audiencias generales me han ido resultando de agradable lectura y comprensión, además de contener un admirable contenido histórico, y por supuesto, teológico (cada miércoles los Papas brindan una audiencia en el Vaticano, o en el país en el que se encuentren si están de visita, en la que desarrollan sus enseñanzas sobre diferentes temas, las que se pueden consultar de inmediato a través de la web de la Santa Sede, www.vatican.va). Por otro lado, la forma con la cual el actual Papa ha ido enfrentando diferentes temas y situaciones, las polémicas surgidas, el rechazo que ha despertado tanto en las otras religiones como en el propio mundo católico, y al mismo tiempo el respeto brindado hacia su persona por parte de diferentes grupos protestantes, judíos y musulmanes, me fueron llamando la atención poco a poco, tal, por ejemplo, la absoluta humildad y coraje con los que asumió las culpas que recaen sobre la Iglesia católica respecto a los casos de abuso por parte de religiosos en países como EE.UU., Irlanda o Australia, y casos aislados en el resto del mundo, el llamamiento constante al diálogo interreligioso, la apertura a sectores separados, tanto protestantes como del mundo de la Iglesia Ortodoxa y demás iglesias católicas orientales, etc.

Entonces, de repente pensé: ¿Por qué estamos dejando sólo al sucesor del apóstol Pedro? ¿Por qué no seguir más fuertemente sus mensajes? ¿Por qué no aumentar la oración en favor de su ministerio? En medio del dilema, surge y se lanza al mercado mundial este libro titulado "Luz del Mundo", en el cual el Papa responde con total sencillez y honestidad a cada una de las preguntas del periodista, del cual hablaremos, en breve resumen, seguidamente.

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El libro

El libro, de poco más de 200 páginas, contiene la entrevista que el periodista en mención le realiza al Papa durante sus días de vacaciones. Más que una entrevista, se esboza un diálogo fluido y con mucho contenido religioso, en el que Seewald no sólo sumerge al pontífice en temas por demás polémicos y delicados, sin ninguna discreción ni tapujo, sino que además realiza sus propios aportes, deslizando críticas y desarrollando las enseñanzas propias de la Iglesia, por lo que no es necesario esperar en todos los casos la respuesta del Papa (el cuál en varias de ellas se limita a consentir la afirmación del cronista, solo agregando algo más).

Los temas más delicados y polémicos son los que se introducen en el diálogo, y el Papa, sin ningún inconveniente, con una simplicidad sorprendente para alguien acostumbrado toda su vida a dar cátedra de teología en la Universidad, y con una humildad por demás destacable, hace frente a cada una de ellas.

Abusos y escándalos

El tema polémico que sobrevuela por casi todo el libro, son los casos de abusos sexuales por parte de sacerdotes y religiosos contra menores de edad que han sacudido a la opinión pública de todo el mundo, cuyos focos principales estuvieron en EE. UU. e Irlanda (país de gran tradición católica). El Papa asume con total valentía la culpa que, como representante de la Iglesia universal le corresponde, haciendo el mea culpa, y sostiene que desde su posición a encomendado a las autoridades responsables - para el caso los Obispos correspondientes - que actúen con todo el rigor de las normas vigentes, aplicando las sanciones que correspondan dentro del derecho eclesial o canónico, y que colaboren con las autoridades civiles, para que las causas judiciales prosigan su curso y que se puedan aplicar las penas que las leyes comunes tengan previstas para esos casos, según la legislación de cada país.

Este punto es de suma importancia, pues, más allá de lo escandaloso y doloroso que resulta ver que nada menos que quien tiene en su poder la misión de administrar sacramentos, enseñar la fe y transmitir el evangelio cometa semejantes barbaridades, mucho se dijo del encubrimiento por parte de la Iglesia. Y en ese sentido, el Papa se encarga de aclarar su sorpresa al notar que efectivamente en muchos casos, las autoridades eclesiásticas no actuaron de la manera adecuada, ocultando los hechos y negándolos, lo cual es aún más grave, pues el daño a las víctimas es mucho mayor, y la mancha sobre la Iglesia, incontable. Al respecto, el Papa manifiesta: Pero lo que nunca debe suceder es escabullirse y pretender no haber visto, dejando así que los autores de los crímenes sigan cometiendo sus acciones. Por tanto, es necesaria la vigilancia de la Iglesia, el castigo para quien ha faltado, y sobre todo la exclusión  de todo ulterior acceso a niños. Como he dicho, lo que está primero es el amor a las víctimas, el esfuerzo por hacerles todo el bien posible a fin de ayudarlos a procesar lo que han vivido.

De todos modos, el ensañamiento de la prensa anticatólica fue evidente, agravando aún más los hechos, y desviándose en algunos casos de la verdad. Sin embargo el Papa no reprocha el actuar de la prensa, y expresa: ... los medios no podrían haber informado de esa manera si el mal no estuviese presente en la misma Iglesia.  Sólo porque el mal estaba en la Iglesia pudo ser utilizado  por otros en su contra.

Es aquí donde el Santo Padre advierte sobre la existencia del “mal” en el interior de la “Iglesia”. En otra oportunidad, al referirse al mismo tema, ya había dicho que era evidente que la Iglesia debía protegerse del mal que se halla dentro de sí misma. En el último viaje a Gran Bretaña, durante el 2010, había dicho “Tengo que decir que siento una gran tristeza. Tristeza también porque la autoridad de la Iglesia no ha sido lo suficientemente vigilante, ni suficientemente veloz, ni decidida, para tomar las medidas necesarias” (Diario de Cuyo, 18-09-2010). En su viaje a Portugal, también en 2010, en una entrevista con periodistas, el Papa había dicho: El perdón no sustituye a la justicia…; e interpretó de una manera nueva los ataques que en todo el mundo está recibiendo la Iglesia: "La persecuciones mayores no proceden de fuera, sino de los pecados que hay dentro de la misma Iglesia", aludiendo a la conocida como tercera o cuarta parte del "secreto de Fátima" (El Periódico Extremadura, Martes 25 de Enero de 2011).

Sobre el punto, recomiendo lectura de la CARTA PASTORAL DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI A LOS CATÓLICOS DE IRLANDA, citada al final de la nota. En ella, comienza el Papa expresando: Comparto la desazón y el sentimiento de traición que muchos de vosotros habéis experimentado al enteraros de esos actos pecaminosos y criminales y del modo en que los afrontaron las autoridades de la Iglesia en Irlanda 

En un momento, reflexionando sobre la Iglesia, se anima a decir: Y… sí, justamente  en este tiempo de los escándalos nos hemos sentido realmente mal al ver lo miserable que es la Iglesia y cuánto fallan sus miembros en el seguimiento de Jesucristo. Éste es un aspecto, algo que tenemos que experimentar para nuestra humillación, para nuestra verdadera humildad…

Sobre la falta de castigos en el interior de la Iglesia, sostiene en el libro: imperaba la conciencia de que la Iglesia no debía ser más Iglesia del derecho, sino Iglesia del amor, que no debía castigar. Así, se perdió la conciencia de que el castigo puede ser un acto de amor (...) Y de la verdad forma parte también el tener que castigar a aquel que ha pecado contra el verdadero amor.

Es decir, que reconoce que lo castigos no se imponían, por cuanto existía el principio de que la Iglesia no debía ser “castigadora”, sino más bien, misericordiosa, pero ello se transformó casi en “impunidad”, por ello ahora el Papa dice que el “castigo” es una forma de “amor”, pues con él lo que se procura es restablecer la justicia, a favor de la verdad.

Sin embargo, y como bien lo hace el periodista, los casos de abuso no sólo se dan en las instituciones católicas, sino en todo tipo de institución, incluso de otras religiones, y al respecto cita estadísticas publicadas en los EE.UU. de las que surge que el o,1% de los casos de abusos corresponde a implicados relacionados con la Iglesia católica; de ello se advierte que el hostigamiento contra la Iglesia por parte de la prensa está claro.

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Ciencias, progreso, pobreza

Seguidamente se tratan cuestiones como el progreso de las ciencias y cuáles deben ser sus límites, y hace hincapié en que éstas deben estar al servicio del hombre, respetando su humanidad y dignidad, y nunca poner al hombre, como un objeto, al servicio de la ciencia, ni éstas pueden abusar caprichosamente de la creación. Los límites éticos deben estar correctamente definidos, dirigiendo a la investigación científica a su verdadero fin: la realización de la persona humana. Al respecto, dice el pontífice: ¿Qué es realmente el progreso? ¿Es progreso si puedo destruir? ¿Es progreso si puedo hacer, seleccionar o eliminar seres humanos por mí mismo? (Nota: piénsese en la manipulación genética de embriones humanos, y las prácticas artificiales de fecundación) ¿Cómo puede lograrse un dominio ético y humano del progreso? (…) Vemos como el poder del hombre ha crecido de forma tremenda. Pero lo que no creció con ese poder es su potencial ético. Este desequilibrio se refleja hoy en los frutos de un progreso que no fue pensado en clave moral…

Luego tratan la cuestión del calentamiento global y la crisis ecológica, y lo tratado en la última Cumbre Mundial de Países de Copenhague. Al respecto, dice: ¿Qué podemos hacer? Frente a la catástrofe que nos amenaza se ha suscitado ya en todas partes el reconocimiento de que tenemos que tomar decisiones morales. Existe también una conciencia, más o menos marcada, de la responsabilidad global, de que la ética no debe referirse ya solamente al propio grupo o a la propia nación, sino que debe tener en cuenta a la Tierra en su conjunto y a todos los hombres...

En definitiva, el ser humano debe ser consciente de la necesidad del cuidado del medio ambiente, y en ese sentido recalca la responsabilidad moral de todos aquellos actores de la humanidad relacionados con dicho cuidado.

Asimismo se encarga de analizar las deudas públicas de los países pobres respecto de los poderosos y ricos, y del mal empleo de los sistemas financieros en el mundo. Sobre ello el entrevistador advierte: ...también el Estado se muestra poco ejemplar. Hoy en día los estados acumulan deudas a un nivel nunca visto. Un sólo país como Alemania gasta al año 43900 millones de euros sólo para el pago de intereses a bancos... Sólo esos pagos de intereses bastarían para poner a disposición alimentos durante un año para todos los niños de los países en desarrollo... El Papa sobre eso afirma: ... Más allá de los planes financieros, es indispensable un examen de conciencia a nivel global. La Iglesia ha intentado hacer una aportación con la encíclica Caritas in Veritae (el amor en la verdad)... ya es un paso adelante colocar las cosas en otras perspectivas, y no considerarlas solamente desde el punto de vista de la factibilidad material y del éxito, sino desde la perspectiva de que hay una normatividad del amor al prójimo que se orienta por la voluntad de Dios y no sólo por nuestros deseos...

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Relativismo moral y persecución contra la Iglesia

Sobre el relativismo moral, habla acerca de "una dictadura de las mayorías", y la nueva religión "anticristiana" en el mundo occidental, y se explaya por explicar la negativa existente en el mundo de hoy de querer buscar  la verdad y de creer en ella; por lo tanto, todo es válido, todo está permitido, porque todo es posible, todo es aceptable como "verdadero", cuando en realidad la verdad es una sola, pues no pueden existir tantas verdades como gente pensante, la verdad es una.

Sin embargo advierte: los cristianos saben que la verdad es Cristo y su Evangelio, pero éste nunca debe imponerse por la fuerza, por lo que debemos ser más tolerantes, y sostiene: Está a la vista que el concepto de verdad ha caído bajo sospecha.  Por supuesto que se ha abusado mucho de él. En nombre de la verdad se ha llegado a la intolerancia y a la crueldad... Gran parte de la filosofía actual consiste en decir que el hombre realmente no es capaz de la verdad. Pero, visto de ese modo, tampoco sería capaz de la ética. No tendría parámetro alguno...

Seguidamente enseña: El contenido central del evangelio de Juan consiste en que la verdad no puede imponer su dominio mediante la violencia, sino por su propio poder, Jesús ante Pilato testifica que es la verdad... Por lo tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas...

Luego dedica un momento para reflexionar sobre la persecución de la Iglesia, del cristianismo, sobretodo en occidente. De un laicismo, se ha pasado a un anti catolicismo, a un ateísmo militante. En nombre de la “tolerancia”, se llega a una discriminación contra la Iglesia, pues, en pos de la libertad (absoluta), no se puede respetar ningún precepto ni moral, y se termina persiguiendo a la Iglesia, desplazándola, en definitiva, discriminándola. Es decir, en nombre de la pluralidad, vale todo, toda idea o pensamiento, menos los de la Iglesia, y esa diversidad termina suprimiendo la verdadera “tolerancia”, y expresa En el fondo, lo que experimentamos con eso es la supresión de la tolerancia, pues significa que la religión, que la fe cristiana, no puede manifestarse más de forma visible.

Ante el panorama negativo y desolador, y la triste realidad de occidente, en donde los gobiernos y la cultura se apartan cada vez más de sus raíces católicas, el Papa ve esperanza en cómo la Iglesia crece día a día en África o en Asia; las Jornadas mundiales de la juventud son encuentros multitudinarios de jóvenes comprometidos con el Evangelio; se ve sorprendido por el recibimiento del pueblo de Brasil en su última visita a ese país, en fin, la Iglesia vive, porque depende de Cristo, aunque en ciertos lugares se la margine o sus fieles se hayan alejado, aferrándose a la libertad sin destino, al relativismo, etc.

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Pontificado y temas polémicos

Hace un repaso de su pontificado, y reconoce que se sorprendió cuando fue elegido: … fue realmente un shock. Yo estaba convencido de que habían otros mejores y más jóvenes. Por qué me hacía esto el Señor, tenía que dejarlo en sus manos. Yo traté de mantener la serenidad, confiando plenamente en que, ahora, Él me iba a conducir…

Revela que no estaba en sus anhelos tener que conducir la barca de la Iglesia a su edad y tal como está el mundo, más bien sus deseos eran retirarse de a poco de sus funciones en el Vaticano, pero bien, fue la voluntad de Dios. Por eso, confiesa, dejó todo en sus manos, y es por eso que el mismo día de la asunción pidió a los fieles oración por su ministerio, ya que se reconocía frágil para tan altísima responsabilidad.

Recuerda los últimos años de Juan Pablo II, y destaca que luego de sus agitados años recorriendo el mundo, combatiendo poderosos, y predicando la Paz, el Amor, etc., supo dar también testimonio de fe con el sufrimiento, demostrando a la humanidad que la cruz del dolor se debe llevar con dignidad, y que la fuerza para sostenerla provendrá de Dios.

Luego repasa sus propios viajes efectuados en este tiempo, y se muestra conforme y alegre, más que nada por el testimonio de los jóvenes, aún comprometidos con la causa de Cristo.

Resalta las buenas relaciones que hoy se mantienen con el cristianismo no católico, tanto con protestantes como con la Iglesia Ortodoxa y las católicas orientales; con el judaísmo e incluso con el islam, a pesar de algunos malos entendidos, los que explica fueron causados por falta de experiencia en el manejo mediático y político de estos asuntos, en donde se cometieron errores de “prensa”, que llevaron cortocircuitos ya superados. Recomiendo lectura del Discurso de Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona, citado al final de la nota.

Reconoce, por otro lado, que la crisis de la Iglesia se debe mucho a la falta de testimonio de los cristianos, es decir, de llevar una vida a imitación de Cristo. Eso, y el avance del relativismo moral con el que son arrasados y se sumergen muchos creyentes, desembocan en la crisis actual.

Sin embargo, siempre se muestra esperanzado, ve un gran crecimiento de la Iglesia en otros lugares del mundo, y ve a la crisis actual de occidente como un proceso de “purificación”, como una especie de “mortificación” por la que deberá pasar la Iglesia, que tal vez ya no esté llena de “gloria” y “resplandeciente” como en otros tiempos en los países más tradicionales, como Italia, España o Francia; pero justamente, debe tomarse como eso, como una especie de penitencia, y como Iglesia, deben revisarse muchas cosas, principalmente la cuestión del testimonio de la Fe. Al respecto, dice el Papa: Realmente necesitamos islas (cristianos) en las que la Fe en Dios y la sencillez interior del cristianismo estén vivas e irradien; oasis, arcas de Noé en las que el hombre pueda refugiarse siempre de nuevo…

Analiza también sus encíclicas y explica brevemente el mensaje que ha querido dar a través de ellas, avocándose a la cuestión de la pobreza, del medio ambiente, es decir, a temas graves y actuales por los que atraviesa el mundo.

Da explicaciones sobre el caso Williamson, sobre las críticas al Papa Pío XII por su actuación frente al nazismo (el mismo está sujeto al proceso de canonización – santidad - , y fue el sumo pontífice durante la II guerra mundial, y ha sido acusado, sobre todo por el judaísmo, como encubridor), sobre la liturgia y algunas reformas a la misma (el Papa vio bueno el regreso al uso del latín, en celebraciones importantes), y sobre los temas polémicos de siempre: celibato, moralidad sexual, pastilla abortiva, homosexualidad, mujeres sacerdotes, etc. Sobre todos ellos, el pontífice con suma humildad y sencillez, explica y aclara cada punto. He preferido directamente remitir al lector a las páginas del libro, pues, al ser tan delicados, temo transcribir alguna frase que se tome fuera de contexto o no se pueda apreciar en el marco total en el que ha sido expuesta por el Papa (trataremos en todo caso dedicarle a esos temas, un artículo o nota particular).

Uno de esos temas, es su mirada y preocupación sobre los matrimonios cristianos fracasados, y los católicos separados en nueva unión. Es una cuestión que se nota que realmente le preocupa, pues, se debe ser intransigente respecto a la unidad e indisolubilidad del matrimonio católico, pero se deben observar las situaciones y motivaciones que llevan a la frustración de los mismos. Hace hincapié en que se debe bregar por una correcta preparación de los novios, los que deben tomar realmente conciencia sobre el compromiso que asumirán, sobre la naturaleza del sacramento, sobre el amor conyugal, etc. Tema que también consideramos conveniente tratarlo por separado.

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La Iglesia, Cristo y María

Durante el libro, el Papa rescata mucho el mensaje que debe recoger todo cristiano, sobre el Cristo que viene. Es decir, no solo la Fe en Jesucristo, salvador nuestro, es lo que debe transmitir la Iglesia, sino la Esperanza en el Cristo que viene, el que regresará lleno de gloria. Entendiéndose de ese modo el Evangelio, se logra entender que la predica de la Iglesia no recae sobre una “historia” ocurrida hace 2000 años en Palestina, en donde el riesgo de creer o ver ese mensaje como antiguo o  pasado de moda, está latente. En cambio, viendo a Cristo como aquel que vendrá, el que está por llegar, la concepción de la vida cambia rotundamente. Dice el Papa: Esa fue, en efecto, una inquietud de Juan Pablo II, señalar con claridad que nuestra mirada se dirige hacia el Cristo que viene… Eso implica que estemos realmente en condiciones de exponer de vuelta el mensaje de la fe desde la perspectiva del Cristo que viene…

Se reconoce como una persona más bien “cristocéntrica”, por decirlo así, a diferencia de otros pontífices, como Juan Pablo II que era notoriamente “mariano”; explicando que durante sus estudios, se volcó mucho más a tratar de descubrir verdaderamente el rostro, la persona, la vida del ”Jesús de Nazaret”; de hecho, publicó un best seller titulado de ese modo, en un dato curioso, pues los Papas no acostumbran a publicar obras durante sus ministerios, pues vuelcan sus pensamientos o mensajes en los documentos del magisterio. Sobre Jesús, contando sus vivencias al redactar el libro, dice: …en ese hombre, Jesús –él es hombre verdadero-, hay alguien que es más que hombre. Y que la divinidad no fue, por así decirlo, agregada sólo en el curso de ulteriores modificaciones. No, ya en el origen de la figura, en la primera tradición y en el primer encuentro, aparece algo que desborda todas las expectativas… Luego, a la pregunta del periodista ¿Qué quiere Jesús de nosotros?, responde: Quiere de nosotros que creamos en Él. Que nos dejemos conducir por Él. Que vivamos con Él. Y que así lleguemos a ser cada vez más semejantes a Él, y de ese modo, lleguemos a ser de la forma correcta.

Sin embargo, más allá de su vida dedicada a contemplar el fenómeno de Cristo, como lo ha hecho siempre la Iglesia, desde los primeros tiempos, debe reconocerse que María es el mejor camino hacia Cristo, pues es quien nos lo presenta de la mejor manera, por ser su madre, su siempre fiel servidora. Dice: … la fe se desarrolla. Y eso incluye también justamente la entrada cada vez más fuerte de la Santísima Virgen en el mundo como orientación para el camino, como luz de Dios, como la Madre por la que después podemos conocer al Hijo y al Padre… Y resalta como, por ejemplo en América, la conversión vino de la mano de María, revelada y manifestada en Guadalupe.

Sobre la Iglesia, y lo que “es”, expresa: Pablo VI retomó con ello, lo que desarrollara san Pablo, que definió a la Iglesia como la corporeidad de Cristo, como el organismo vivo de Cristo. Justamente, Pablo, no la concibió como institución, como organización, sino como organismo vivo en el que todos actúan unos junto a los otros y hacia otros, en el que se encuentran unidos desde Cristo. Es una imagen, pero una imagen que conduce hacia la hondura y que es muy realista ya por el hecho de que creemos que en la eucaristía recibimos realmente a Cristo, el Resucitado. Y si cada uno recibe al mismo Cristo, todos estamos unidos realmente en ese cuerpo nuevo, resucitado, como el gran ámbito de una nueva humanidad. Entender esto es importante para concebir a partir de allí a la Iglesia no como un aparato que debe realizar todo tipo de cosas, sino como organismo vivo que proviene de Cristo mismo…

Y luego continúa: La Iglesia no impone cosa alguna a los hombres ni ofrece algún sistema moral. Lo realmente decisivo es que ella lo da a él (Cristo). Que abre las puertas hacia Dios y, con ello, da a los hombres lo que más esperan, lo que más necesitan, lo que también más puede ayudarlos… 

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Conclusión

He tratado de hacer un esbozo, sin extenderme, pero sin dejar al menos de mencionar los puntos centrales e importantes, del último libro sobre el Papa Benedicto XVI, esperando que resulte útil para los que se intereses por el Papa y por la Iglesia católica, e invitándolos a informarse y enriquecerse con lo que expone el Papa, para saber cuál es su verdadero punto de vista, su interés, sus preocupaciones.

Los católicos debemos tomar conciencia del gran ministerio del Papa, debemos ayudarlo, defenderlo, apoyarlo, primeramente con la oración, pero además, informándonos y formándonos, para argumentar posturas y movimientos anti católicos y anti “Papa”, pues en definitiva, todo ataque contra él, es un ataque contra la Iglesia.

Invitamos, finalmente, a leer los documentos que en el libro se incorporan al final como Anexo:

* CARTA PASTORAL DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI A LOS CATÓLICOS DE IRLANDA (sobre los casos de abusos de sacerdotes católicos contra menores)

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/letters/2010/documents/hf_ben-xvi_let_20100319_church-ireland_sp.html

* Discurso de Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona: Una nueva relación entre fe y razón para permitir el diálogo entre culturas y religiones

http://www.zenit.org/article-20352?l=spanish


 

Notas Relacionadas:

* Católicas:

http://opinando.blogcindario.com/categorias/9-catolico.html

* Medio Ambiente

http://opinando.blogcindario.com/2010/01/00116-benedicto-xvi-si-quieres-promover-la-paz-protege-la-creacion.html

* Iglesia católica

http://opinando.blogcindario.com/2009/11/00104-la-autoridad-de-la-iglesia.html

 


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Publicado por GEGM_81 @ 9:07  | cristianismo
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Comentarios
Publicado por SNDK
Mi?rcoles, 26 de enero de 2011 | 11:30

"el Papa se encarga de aclarar su sorpresa al notar que efectivamente en muchos casos, las autoridades eclesiásticas no actuaron de la manera adecuada, ocultando los hechos y negándolos" -----> ¿Y es que acaso este no es el comportamiento que manda la instrucción Crimen Solicitationis de la Santa Inquisición (Perdón, Congregación para la Doctrina de la Fé) y que fue nuevamente remitida a los obispos del mundo durante el mandato de Joseph Ratzinger? ¿En que radica pues su sorpresa, si solo hicieron lo que durante 40 años mandaron hacer? ¿Cuan sorprendido puede estar de que le den obediencia a sus mandatos?

Publicado por SNDK
Mi?rcoles, 26 de enero de 2011 | 11:33

"casos de abuso por parte de religiosos en países como EE.UU., Irlanda o Australia, y casos aislados en el resto del mundo" -----> ¿Casos aislados en resto del mundo?, veamos:
Argentina:
1. Angel Tarcisio Acosta "hermano Angel", condena a 18 años, Corrientes.
2. Luis Anguita, BA, en juicio. Dejó embarazada a la menor, fue encubierto por la iglesia.
3. José Francisco Armendariz, Mendoza, fue padre con una menor según el juzgado de familia. Fue ocultado por el obispo de Mendoza y el Arzobispo de San Juan.
4. Walter Eduardo Avanzini, Cordoba, filmado ofreciendo dinero a un niño a cambio de sexo, fue "reubicado" fuera de Córdoba por el obispo.
5. Mario Borgione, asesinado por dos taxi boys mientras tenian relaciones, BA.

Publicado por SNDK
Mi?rcoles, 26 de enero de 2011 | 11:34

6. Julio David Cordoba "El Tio Juan", condenado a prisión, Córdoba, sometía a chicos que limpiaban vidrios en las esquinas.
5. Fray Diego, BA, pedía sexo oral a los alumnos menores de su colegio.
6. Jesus Garay, embarazó a una mujer y la obligó a abortar, Venado Tuerto.
7. Ricardo Gimenez, Los Hornos, procesado por abuso deshonesto.
8. Julio Cesar Grasi
9. Obispo Storni
10 ¿Sigo?

Publicado por SNDK
Mi?rcoles, 26 de enero de 2011 | 11:34

¿Y en el resto del mundo?

Por las dudas de que se trate de un problema de desinformación de Ratzinger o del autor del blog le dejo algunos enlaces mas de "casos aislados"

http://www.facebook.com/topic.php?uid=117418418286149&topic=110

Publicado por SNDK
Mi?rcoles, 26 de enero de 2011 | 11:37

"El Papa asume con total valentía la culpa que, como representante de la Iglesia universal le corresponde" -----> Niega los hechos, minimiza los ya probados, inventa conspiraciones contra la iglesia,


"imperaba la conciencia de que la Iglesia no debía ser más Iglesia del derecho, sino Iglesia del amor, que no debía castigar" ----->Brillante prosa para explicar porqué se permitió a los pedófilos seguir en contacto con los niños. Lo suyo es la oratoria, sin duda.

Publicado por Mario
Mi?rcoles, 09 de marzo de 2011 | 10:31

Qué fácil es culpar a la Iglesia Católica de pedofilia!

 

No vamos a negar que dentro de la Iglesia hay gente despreciable, tanto curas como laicos, y que no solo no dan testimonio de Cristo sino que se empeñan en dividir al rebaño.

Cualquier estudio serio demuestra que en más del 80% de abusos de menores, los abusadores provienen del círculo familiar de las víctimas y son, en su mayoría, personas que tienen pareja.

pero bueno, está de moda relacionar (ligeramente) Iglesia con pedofilia... las modas son tiranas!!