Martes, 23 de noviembre de 2010

Nadie puede arrogarse la potestad de decidir cu?les ni?os podr?n seguir viviendo en el seno materno y cu?les no

Bebe en el vientre materno

En estos d?as, la comunidad se ha visto sacudida por el horror pasado por una ni?a ca?da en un pozo de 25 metros, por el sufrimiento de sus padres y por el exitoso esfuerzo mancomunado por rescatarla de tan peligrosa situaci?n.

El caso puede compararse con los proyectos abortistas en tr?mite legislativo que, con distintos matices, terminan por matar a un ser vivo, totalmente indefenso e inocente de cualquier circunstancia relacionada con su concepci?n en el vientre de su madre, y persona humana para la ciencia y para el derecho.

Nos sorprende el grado de insensibilidad que se ha hecho carne en algunos sectores pol?ticos y legislativos al punto de no advertir que estos proyectos son un retroceso en la evoluci?n de nuestra condici?n humana.

Se ha repetido hasta el cansancio que nadie obliga a quien no es capaz de ser madre o padre a hacerse cargo de un ni?o que no quiere, o que no soporta, por el motivo que fuese. Pero eso no autoriza a matarlo. Muchos aceptar?an con agrado recibirlo y ayudarlo a vivir y desarrollarse en su futuro como ser humano.

Se nos quiere hacer creer, sin fundamento cient?fico alguno, que es psicol?gicamente m?s grave para una madre, por caso v?ctima de una violaci?n, tener a su hijo y entregarlo en adopci?n que matarlo en su propio vientre. Seguramente no han tenido oportunidad de conocer a nadie que se haya practicado un aborto, con las inevitables secuelas psicol?gicas, y que haya quedado imposibilitada de concebir. Ni tampoco habr?n tenido oportunidad de observar las im?genes de una simple ecograf?a en la que la evoluci?n de un embri?n se registra en tres dimensiones.

La lista de normas de derecho que contradicen estas propuestas es larga, suficientemente conocida y denunciada, con muy poco eco en un Congreso que prefiere el discurso ideol?gico o pol?tico a la argumentaci?n jur?dica y al imperio de la ley.

S?lo nos permitimos recordar que nuestra Constituci?n Nacional impone al Congreso la "obligaci?n de dictar un r?gimen de seguridad social especial e integral en protecci?n del ni?o en situaci?n de desamparo, desde el embarazo hasta la finalizaci?n de la ense?anza elemental, y a la madre durante el embarazo y el tiempo de lactancia".

Desde la ?ptica cient?fica, la Academia Nacional de Medicina confirma la personalidad jur?dica del embri?n humano al afirmar que el ni?o por nacer, cient?fica y biol?gicamente, es un ser humano cuya existencia comienza al momento de su concepci?n. ?C?mo es posible, pues, que se ignore tan claro mandato y se eluda tama?a responsabilidad legislativa?

Frente al hecho cient?fico y tecnol?gico hoy indubitado de que se est? destruyendo vida humana, sorprende saber que, por ejemplo, la madre no necesitar? de la conformidad del padre para eliminar a su hijo. Toda la ley de patria potestad, de no tan lejana sanci?n, est? basada en la cotitularidad de los deberes y derechos de los padres sobre sus hijos menores para su protecci?n desde la concepci?n y mientras sean menores.

Tanto m?s grave es la proyectada norma que permite eliminar a los ni?os que presenten "malformaciones fetales graves", en un claro acto discriminatorio, inhumano y que nos hace volver a Esparta o a la doctrina del tristemente c?lebre doctor Menguele, bajo el r?gimen nazi.

?En qu? nos estamos convirtiendo cuando declamamos respetar la diversidad, proclamamos la integraci?n, la igualdad de derechos entre todos los seres humanos, y elegimos cu?les viven y cu?les mueren, por no ser perfectos? ?Perfectos a los ojos de qui?n? ?De los legisladores que aprobar?an esta legislaci?n?

Ayer se cumplieron 21 a?os de la Convenci?n de los Derechos del Ni?o, una decisi?n ejemplar para su defensa y promoci?n en el mundo entero. Por ello, es muy penoso ahora ver retroceder a la humanidad, comprender la leg?tima conmoci?n por el rescate de una ni?a accidentada e hip?critamente no temblar ante una norma que autorizar? la muerte de miles de ni?os en el vientre de sus madres. Es lamentable que todo lo que al Estado se le ocurra hacer al respecto sea eliminarlos.

?La Naci?n - Editorial del 21-11-2010


Tags: niño, aborto

Publicado por GEGM_81 @ 5:46  | inter?s general
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