S?bado, 02 de octubre de 2010

Miguel A. Echegaray Aguiar - ESCRITOR.

????????? Compartir

?Cu?nto cuesta a los provincianos resistirnos a la atracci?n rutilante de la hermosa Buenos Aires! M?s all? las causas generadoras del gigante fen?meno, ese pedazo de suelo argentino ejerce predominio desde los primeros a?os de la independencia, encandilando a todo transe?nte que posa sus pies en suelo porte?o.

La cultura, la riqueza, la organizaci?n nacional, concretamente la vida argentina gir? siempre en torno a la esplendente ciudad metropolitana alumbradora del porte?o que creci? sintiendo que Buenos Aires era la Argentina, consustanciado con su petulancia, su conocido ego y enaltecida grandilocuencia, receptor de definiciones err?neas desde el extranjero cuando por su imagen se califica al ser argentino en general, al punto que hasta Juli?n Mar?as le confundi? en ese todo sin advertir la distancia abismal que diferencian al porte?o del habitante del interior. ?ste puede ser el sello caracter?stico del habitante de un determinado espacio geogr?fico. Lo que es lamentable en el an?lisis de las conductas deviene al observar que a lo largo de la historia los representantes del interior cada vez que llegaron a la tarima del gobierno de la naci?n, pensaron en porte?o. Casi como una constante -salvo honrosas excepciones- es poco lo que se puede agradecer a los cientos de representantes sanjuaninos de sus pasos por los esca?os del congreso y la funci?n p?blica nacional. Sin embargo, en esa notable ausencia de gesti?n para la provincia, se les suele observar apasionadamente involucrados en problem?ticas sujetas a la gran urbe. De esta triste realidad de la historia no ha sabido nutrirse el interior a pesar de la mayor?a cuantitativa en el seno del gran debate, proclive a ceder ante el espejismo manifiesto de distintas praxis escandalosas y de dominio p?blico, a veces inconfesables.

Presa de una profunda contradicci?n y en torno a un consentido y eterno privilegio, la subsidiada Buenos Aires fragu? la equidad en la distribuci?n del capital de todos, y hoy pretende moralizar desde un espacio ca?do que le ha convertido en la ciudad de mayor contaminaci?n ambiental del pa?s al extremo de perturbar esencialmente la cimiente ?tica. Toda cuenca que lleva a la vida est? contaminada en la exuberante Ciudad del Plata, desde sus aguas turbias y su espesa atm?sfera, lo que incide fatalmente en todo ser que camina el fangoso suelo porte?o. El impacto ambiental del Riachuelo es 4.000 veces superior al de una papelera. Sus representantes miran con desd?n e irresponsable indiferencia el grav?simo problema que se genera en la cuenca Matanza-Riachuelo por los m?s de 100 mil metros c?bicos de desechos industriales que diariamente se vierten a su lecho por sedimentos perniciosos de las m?s de 3.500 f?bricas instaladas en un espacio de 64 kil?metros. Aguas que pudiendo ser transparentes y saneadas para la vida, son sin?nimo de muerte por su extremada contaminaci?n, impidiendo la pesca y el ba?o de personas.

Es sabido que s?lo el 3% de las f?bricas que contaminan tienen instalados procesos de depuraci?n pero esto no alarma ni llama la atenci?n a sus arrojados defensores de aguas y glaciares en zonas desconocidas para ellos, con la duda que genera la mira de la paja en el ojo ajeno sin advertir la viga en el propio. ?Sabr?n estos se?ores que en la zona ribere?a el 35% carece de la red de agua potable y el 55% no tiene cloacas, a tal punto que los r?os de la cuenca citada reciben 400 mil metros c?bicos de aguas residuales dom?sticas, aguas que riegan la vida de alrededor de seis millones de pobladores circundantes?

La iron?a es que ?stos se?ores de la Metr?poli consumen "agua potable" de dudosa calidad ya que su poblaci?n se nutre, en su mayor?a, del R?o de la Plata, corriente que transporta efluentes cloacales y de la industria. La hepatitis, enfermedades respiratorias y de la piel son t?picas en vecinos de esta cuenca por los elevados ?ndices de contaminaci?n. La gravedad de este drama alcanza ribetes sorprendentes ya que las filtraciones que comunica al Riachuelo y los basurales con las napas fre?ticas sumados a billones de pozos ciegos del ?rea dan como resultado espantoso que hasta el agua de pozo est? contaminada por las filtraciones comunicantes. Resulta curioso, pero: ?C?mo dar cr?dito al inter?s y desmedido empecinamiento puesto de manifiesto por legisladores que no han sabido preservar su medio ambiente ni su h?bitat y desde la ciudad m?s contaminada y sucia del pa?s pretenden erigirse en cuidadores y salvadores de lo ajeno? No es generosa su pretensi?n. La autoridad intelectual y pol?tica requiere de la autoridad moral. Esta realidad insoslayable nos otorga el derecho a descreer en las buenas intenciones. En esa desconfianza no se debe permitir que se entremezclen en la autonom?a provincial, labor fundamental de las provincias en defensa de sus aguas, en virtud de principios constitucionales y ante la falsa redenci?n.

?

Diario de Cuyo


Tags: contaminacion, buenos aires, glaciares, mineria, medio ambiente

Publicado por GEGM_81 @ 8:17  | medio ambiente
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios