Por German Grosso Molina

¿Cómo no conmoverse? ¿Cómo no indignarse? ¿Cómo seguir tolerando esta pasividad absoluta de las autoridades nacionales ante el problema de la inseguridad?
Todos los días, (y no es invento de Clarín), éstos hechos delictivos nos rozan muy de cerca, cuando no nos tocan. Ninguno de nosotros (y el que lo niege se recibe de hipócrita) ha estado libre de un intento de asalto, de un robo o de un hurto en los últimos años. Me he cansado ya de arreglar y de cambiar la cerradura de mi auto ($100 mínimo cada arreglito). La última vez me desperté cuando escuché como estaban intentando abrir mi auto guardado en la cochera de mi casa, en plena noche, con toda mi familia durmiendo. Historias como ésta, más las veces que le han robado la cartera a mi madre, mi suegra, mi tía, amigas (recuerdo el caso, en este momento de 3), se repiten constantemente.
Por eso, no sé como contenerme cuando veo periodistas tan estúpidos como los magníficos 6, 7 y 8, del canal oficial, tan jocosamente sostienen que la inseguridad es un invento del "monopolio" (refiriéndose a Clarín y TN), porque según ellos, no existe.
Zaffaroni, flamante ministro de la Corte Suprema, máximo exponente del progresismo "K" desde el ala jurídica, muy livianamente cuando estuvo en San Juan se animó a sostener que la inseguridad es un invento del "imperialismo yanqui". Él sostiene una teoría que alega algo semejante a sostener que el derecho penal es un invento del estado capitalista, que funciona como un instrumento de opresión. Pues es la herramienta que el sistema utiliza para apartar aquellos sectores que no "caben" en el circuito económico. Esto es algo así como que: la economía puede abarcar y dejar contentos solo a 8 de 10 personas, entonces ¿qué se hace con las otras dos? Y... inventemos el derecho penal: los metamos presos. Así, el "jurista", comenzó a dar ejemplos de como las grandes empresas norteamericanas cinematográficas, se han cansado durante décadas de filmar películas y series de policías y ladrones, en lo que los "buenos" son los policías, y eso, según el jurista, sirve para crear la ilusión en la sociedad de que es realmente necesario meter presos a quienes delinquen.
Querido lector, si ha prestado atención al esbozo que acabo de realizar, le pregunto, y conteste con una mano en el corazón ¿Puede sostener semejante barbaridad alguien que al día de hoy resulta ser Ministro del máximo tribunal de Justicia del País?
Esa es la política, y la ideología que sostiene el gobierno actual.
Resultado: a los delincuentes no hay que hacerles nada, porque si se los persigue, estamos siendo serviles al sistema yanqui, inventor del derecho penal como elemento de opresión.
Consecuencias: miles de personas son víctimas diariamente de la delincuencia.
Que yo sepa, el derecho resguarda valores jurídicos que debe proteger. Y en el caso, el derecho penal sirve como herramienta de tutela de esos bienes. Cuánto mayor es el bien (vida, libertad, propiedad, etc.), mayor será la pena para quien atente contra él (homicidio, secuestro, robo, etc. respectivamente).
Si comenzamos pensar, prejuiciosamente que el sistema penal es un instrumento de opresión capitalistas, nos olvidamos que su verdadero fin es el resguardo de los bienes jurídicos de los que todos los habitantes deben gozar.
Por eso hoy vemos como un delincuente es capaz de tirotear a una madre embarazada, gatillarle, robarle, y lo que se le ocurra, y en menos de cuatro horas está libre otra vez por las calles para volver a delinquir.
En el mundo del revés, los delincuentes están sueltos, y los trabajadores deben estar encerrados.
Y no lo he visto en Clarín.

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Notas relacionadas:
http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=415132
Motochorros violentos
LA PLATA.- Los motochorros no tuvieron piedad. No les importó que su víctima, una mujer de 34 años, estuviese embarazada y muy cerca de dar a luz. Querían a toda costa su botín de 10.000 dólares y 10.000 pesos que acababa de retirar de un banco. Ella no se resistió, pero la golpearon y le dispararon un tiro en la cara. Esta madrugada, la mujer y su bebe, que nació por una cesárea de urgencia a raíz del ataque, estaban en estado crítico internados en el hospital San Roque, de Gonnet, en las afueras de esta ciudad.
Las víctimas del violento episodio son Carolina Piparo, una empleada del Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense, y su bebe Isidro.
"Está con vida y tenemos esperanza. Estamos recibiendo un milagro de Dios", dijo con tono angustiante María Ema, madre de Carolina, que estaba con ella cuando fue atacada por los motochorros.
Dos jóvenes fueron detenidos anoche por su presunta participación en el brutal hecho. La familia de la víctima sospecha del cajero de la sucursal del banco Santander Río que le entregó el dinero. Piparo había concurrido anteayer a esa entidad, situada en la avenida 7 y calle 41, en el centro platense, para retirar 10.000 dólares y 10.000 pesos, que junto con su marido, Juan Ignacio Buzzali, iban a utilizar para señar la compra de una vivienda. Pero sucedió algo extraño: el cajero le dijo que no había tanto dinero en la sucursal y le pidió que volviera al día siguiente, o sea, ayer, para poder hacer el retiro.
La mujer hizo lo que el empleado bancario le había indicado. Acompañada de su madre, volvió a presentarse en el banco ayer al mediodía, y el mismo cajero le entregó el dinero. Madre e hija se marcharon en el Ford Escort de Carolina, hacia su casa, situada a unas veinte cuadras de la entidad bancaria, en 36 y 21.
Pero todo se salió de la normalidad. Acababan de estacionar cuando fueron abordadas por dos delincuentes que se movilizaban en una moto. Uno de los ladrones amenazó a la mujer embarazada con un revólver, la sacó del vehículo, la arrastró hasta dejarla en el piso y le dijo: "Dame la plata que sacaste del banco". La golpeó en la cabeza y le pegó un tiro.
La bala entró por la boca, salió por el mentón y se metió de nuevo en su cuerpo por el pecho, hasta quedar alojada en la parte superior del abdomen.
Los delincuentes huyeron con el dinero y Piparo fue trasladada de urgencia al hospital San Roque, de Gonnet. "Entró casi muerta", dijo su hermano, Matías.
Pero los médicos lograron salvarle la vida. Había perdido mucha sangre y tuvieron que adelantar el parto. Cuando Isidro nació, por una cesárea de emergencia, estaba azul debido a la privación de oxígeno; sufrió, además, un paro cardíaco. Anoche, el estado de madre e hijo era "crítico", según el director del San Roque, Daniel Angeleri. El hospital difundirá hoy un nuevo parte médico.
"Fue el cajero", le dijo Carolina a su esposo antes de ser llevada a terapia intensiva. Así lo contó el hombre en un breve diálogo con la prensa. Agregó que el banco Santander Río es "civil y penalmente responsable" por lo ocurrido.
Los abogados de la familia, Gustavo Galasso y Fabián Améndola, anticiparon que entablarán una demanda civil contra la entidad bancaria, además de actuar como particulares damnificados en la causa penal, a cargo del fiscal Marcelo Romero.
En un comunicado, el banco expresó su "repudio" por el hecho y su "solidaridad" con la víctima, y afirmó estar colaborando "activamente" con la pesquisa (ver aparte).
El jefe de la policía bonaerense, comisario general Juan Carlos Paggi, dijo que en el caso es "evidente" la participación de un entregador.
Por orden de Romero, la policía realizó ayer varios allanamientos en los partidos de La Plata y Ensenada. En este último distrito, en el barrio El Dique, fue detenido Carlos Burgos, un joven de 18 años sospechoso de ser el autor material del disparo. Tiene antecedentes penales y su padre está preso, acusado de integrar una banda dedicada a cometer salideras bancarias, según fuentes de la investigación.
Una joven cuyo nombre no se difundió fue arrestada también como presunta cómplice del hecho. Sucede que el supuesto conductor de la moto le envió un mensaje de texto en el que le avisaba que pensaba dejarle el dinero robado y esconderse por un tiempo. El autor de ese mensaje está identificado, pero, al cierre de esta edición, estaba prófugo.
En la casa de Burgos, los investigadores secuestraron una moto y un revólver calibre 22 que estaba enterrado y que podría ser el arma utilizada en el hecho. En otros allanamientos se decomisaron la moto que habrían usado los delincuentes y otro revólver, calibre 38, además de dólares y pesos que podrían ser parte del botín. También se incautaron varios celulares y se confeccionó un identikit del fugitivo.
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el ministro Casal visitaron a Piparo en el hospital. Scioli dijo que asaltar a una mujer embarazada "es el hecho más cobarde que se puede cometer".
PARA TENER EN CUENTA
Mirar hacia atrás: debido a que en la mayoría de los casos los asaltos se concretan cuando la persona que retiró dinero del banco llega a su casa, se recomienda verificar que nadie lo haya seguido al salir del banco. Los asaltantes sorprenden a sus víctimas cuando llegan a sus casas, lejos de la vigilancia policial.
Tags: zaffaroni, inseguridad, kirchner, justicia