S?bado, 26 de junio de 2010

A propósito del debate sobre el matrimonio homosexual y su comparación con el debate sobre el divorcio en la Argentina

Por Germán Grosso Molina

Esta vez seré más breve de lo que normalmente soy. Primeramente porque sé que a veces aburro, y eso impide que muchos me lean, y por otro lado, porque no tengo mucho tiempo para escribir.

A propósito del debate sobre el matrimonio homosexual, a partir de la audiecia pública celebrada en San Juan en el día de hoy, y considerando lo que muchos vienen opinando respecto al tema, he leído muchas opiniones que comparan el debate actual con el vivido en la Argentina al momento de legalizarse el divorcio civil. Muchos dicen que en aquellos años se hacían muchos reparos a permitir el divorcio en el pais, y que, sin embargo, con el pasar de los años, y una vez instalada dicha institución, la vida social ha seguido su transcurso sin inconvenientes. Por lo tanto, muchos opinan, lo mismo ocurrirá con el matrimonio homosexual, pues si se sanciona, una vez que entre en vigencia, la vida social se irá acomodando, y todo seguirá siendo "normal".

En ese sentido he advertido tamaña equivocación en tal pensamiento. Pues ¿Quién dice que con el divorcio la vida social haya seguido siendo normal? ¿Quien se puede animar a sostener que luego de haberse sancionado la institución, no se hayan producido cambios o trastornos en la vida social irrecuperables?

Pues al respecto es notable cómo, desde que existe el divorcio, en los años posteriores, han sido miles y miles de familias que se han destrozado a causa de ello; practicamente generaciones enteras de parejas casadas han roto sus lazos matrimoniales, provocando grandes daños en las familias constituídas. Niños sin su "padre" o sin su "madre" en el hogar. Niños que se han tenido que ir acostumbrando a encontrar en sus hogares un "extraño/a" que de repente los quiso empezar a educar como a sus hijos (aquellos a los que tal vez nunca pudo educar, pues su hogar, también se fracturó).

Peleas vergonzosas e indignas, por lo general dirimidas en los estrados judiciales, de padres que les niegan la cuota alimentaria a sus hijos; de madres que con el pretexto del cuidado de sus hijos sólo piensas en dejar en la ruina a sus ex-maridos.

Fiestas de navidad, año nuevo, día del padre, de la madre, día del niño, vacaciones, etc. divididas.

Cumpleaños "dobles" pero no por motivos alegres (dos fiestas!!!) sino, dos familias, la de papá y la de mamá.

Padres o madres que "estafan" a sus hijos, tal vez ocultando algún empleo, para que sobre él no recaiga el embargo decretado por el Juez de familia, para lograr obtener la cuota alimentaria.

Ante el más mínimo problema, "Divorcio".

Nunca el sacrificio de afrontar los problemas en pareja, y sortear las dificultades con la fortaleza del "matrimonio".

Nunca apostar a la "fidelidad" de por vida. Ante el más mínimo roce: Rompemos. Pues siempre habrá un abogado al acecho de un nuevo cliente. Siempre habrá una amiga "solterona" o "divorciada" despotricando contra los "hombres" porque son todos iguales. Nunca faltará el "langa" de la vida nocturna que tratará de llevar descarriados a sus andanzas. Nunca una apuesta a la "familia".

Eso ha llevado a que no solo generaciones enteras (por lo general los que se casaron durante la vieja legislación) hayan roto sus lazos, sino a que las nuevas generaciones "especulen" con la formación de una pareja y una familia.

Hoy "casarse" es una cosa anticuada. Inútil. Sin sentido.

Para qué me voy a casar, si no sé si voy a durar. Mejor así, total si nos separamos, no hay papeles en el medio. Y ¿la familia?

Por lo tanto, y voy terminando, sé que estas palabras sonarán muy duras, pero es la realidad. He vivido estas angustias, asique me siento con autoridad para decirlo. No quiero ofender a nadie con lo dicho. Pero es lo que es.

Por lo tanto, el divorcio, ¿funcionó? ¿Sirvió para algo? Pienso que solo para romper las familias, ese lugar, núcleo primario del amor entre los hombres.

Quienes minimizan el debate actual del matrimonio homosexual relacionándolo con el debate ya vivido tiempo atrás por el divorcio, deberían ser más responsables y prudentes con sus opiniones, y pensar en las consecuencias para la sociedad en general de los cambios sin sentido que tratan de imponerse.


Tags: MATRIMONIO, HOMOSEXUAL, DIVORCIO, DEBATE, FAMILIA, German Grosso, GGInteresGeneral

Publicado por GEGM_81 @ 8:44  | inter?s general
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Publicado por Invitado
S?bado, 24 de julio de 2010 | 5:50

Coincido con vos Germán. Dios quiera que hallan algún día dirigentes con una visión tan clara como la tuya. S.J.