S?bado, 12 de junio de 2010



Fue una de las caras de la derrota en la Copa del Mundo de 2002; ocho a?os despu?s, es una de las banderas de la Argentina

Por Cristi?n Grosso
Enviado especial - La Nacion On Line

PRETORIA.- El cielo plomizo se asociaba a una ma?ana destemplada. La somnolencia por una noche lacerante todav?a se arrastraba en esos rostros surcados de amarga resignaci?n. La vista ca?a en un punto indescifrable. Era el mi?rcoles 12 de junio de 2002.

-?Sos de llorar?

-S?, mucho.

-?Y cu?ndo lloraste m?s?

-Anoche, anoche. Yo soy un... Estoy destruido, pero destruido en serio...

Junto con Sorin, Crespo y el Piojo L?pez, Juan Sebasti?n Ver?n estaba parado en un sitio infrecuente para ?l, en el and?n de una peque?a estaci?n de tren. En Hirono, en el profundo Jap?n, esperando la formaci?n del SuperHitachi 137 que lo llevar?a a Tokio para comenzar el agrio y prematuro regreso. Era el d?a despu?s de la jornada m?s triste de toda su carrera. Algunas horas antes la Argentina hab?a empatado 1 a 1 con Suecia, certificado de salida del equipo de Marcelo Bielsa de aquel Mundial de Corea-Jap?n. Los cuatro se subieron al vag?n n?mero 10, con destino a la estaci?n Ueno, en la capital japonesa. "?Un mensaje para la gente?? Y? decirles que me duele tanto o m?s de lo que les duele a ellos. As? que, bueno, no s? si pedir disculpas? s?lo decir que entregamos todo y no se nos dio", eran las palabras que dejaba caer Ver?n. Ni se imaginaba que lo esperaba el calvario popular, la crucifixi?n. El traidor, el blanco de la desolaci?n colectiva. Esa mec?nica perversa que fabrica ?dolos para despu?s devor?rselos.

Nunca se puso en v?ctima. Ni jur? venganza. Incorpor? en su discurso una diplomacia y una simpat?a que no todos creen sincera. Regres? en 2006 a la Argentina y en la cancha, el cerebral vagacampista de Estudiantes comenz? la reconquista. Hundido en el s?tano del destrato escal? hasta la reivindicaci?n. Casi nadie reniega de su presencia en el Mundial de Sud?frica. Su tercer Mundial despu?s de jugar en 1998 y 2002. Su ?ltimo Mundial. Incluso, ya adelant? que el paso por Sud?frica significar? la despedida de la selecci?n. El recorrido ir? de tres a siete partidos. Inexorablemente, los ?ltimos. No los transitar? con indiferencia: o se gana el bronce o se aviva el desprecio hiriente. ...l lo sabe.

Odia esa ambivalencia. Por eso -y por algunas razones m?s- comparte la habitaci?n n?mero 10 del HPC con Lionel Messi. Teme que los mismos que hoy alaban al crack de Barcelona le tiendan una soga para que se ahorque en el primer ?rbol si la cruzada no termina bien. Ver?n creci?. Es l?der en la cancha, referente en la intimidad. En el campo, por el peso natural de sus virtudes; afuera, porque la conformaci?n generacional de este grupo exige que algunos ejerzan la conducci?n. Lo asume Ver?n. Lo asume Heinze.

Pese al par?ntesis entre 2003 y 2007, con 70 partidos es el jugador con m?s roce en la selecci?n de todo el plantel que late en Sud?frica. En edad, s?lo lo supera Mart?n Palermo. Despu?s de que Jos? Pekerman no lo tuviera en cuenta durante su ciclo, Alfio Basile lo reinsert? en el conjunto albiceleste para la Copa Am?rica de Venezuela. Y Maradona lo cit? por primera vez para su bautismo oficial, ante Venezuela, por las eliminatorias. Desde entonces creci? su protagonismo, y cuando el t?cnico decidi? disolver el doble pivote entre Mascherano y Gago, la Bruja se termin? de consolidar. Mucho m?s luego de la renuncia de Juan Rom?n Riquelme. La conducci?n recay? totalmente en ?l. "Ver?n es mi Xavi", repiti? Maradona. La jerarqu?a de la Bruja no se discute, pero s? su fortaleza atl?tica a los 35 a?os. Su f?sico se lo recordar? si debe jugar cada cinco d?as; en el m?ximo escenario, como en la final del Mundial de Clubes ante Barcelona, con Estudiantes, y en el amistoso de la selecci?n contra Alemania, qued? a la vista. Cayeron muchas hojas del almanaque desde aquel debut con Passarella, en 1996, en Tucum?n, con Polonia como amistoso examinador.

Ver?n es una bandera por m?ltiples razones. Por el costado medi?tico que nunca desatiende. Por un futuro dirigencial que ya anticip?. Porque es el representante de ese f?tbol local que no suele tener espacio en la selecci?n. Porque es talentoso, p?caro, ocurrente, sensible, altanero, transgresor. Imperfecto, carga con una buena dosis del argentino medio.

Contra Nigeria, despu?s de 2842 d?as, Juan Sebasti?n Ver?n volver? a jugar una Copa del Mundo. De Miyagi al Ellis Park de Johannesburgo. Ni ?l lo hubiese imaginado hace un tiempo. Del derrumbe al amanecer, ocho a?os despu?s. Fue la cara de la derrota, es la cara de la ilusi?n. El pr?ximo s?bado tambi?n ser? 12 de junio, pero ya nadie lo encontrar? parado en un and?n. Quiz? se trate de la casualidad del destino, que se reserv? otro gesto reparador. El ?ltimo.

EL APORTE LOCAL DE CADA COPA

Seis jugadores del medio local cit? Maradona. Ninguno con el protagonismo de Ver?n, claro. En 2006 estuvieron Abbondanzieri, Ustari y Palacio. En 2002, Gallardo y Claudio Husain. En 1998, Burgos, Cavallero, Astrada, Berti, Gallardo y Delgado. Y en 1994, 11, la mitad del plantel, entre ellos Maradona, por entonces jugador de Newell?s.

13 los partidos que compartieron Ver?n y Messi en la selecci?n. Bajo el ciclo de Coco Basile fueron 6 (vs. EE.UU, 4-1, el primero, en la Copa Am?rica de 2007), y los 7 restantes con Diego Maradona como entrenador.

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Publicado por GEGM_81 @ 6:07  | deportes
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