Martes, 04 de mayo de 2010



Nuestro diputado nacional Dr. Daniel Tomas ha tomado una posici?nn claramente contraria al proyecto de ley que permite el casamiento de personas del mismo sexo. A continuaci?n las razones de por qu? oponerse a tal reforma legislativa en nuestro pa?s, analizado desde un punto de vista jur?dico
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Se aprob? en comisi?n y tratar?an la modificaci?n al C?digo Civil que permite la uni?n de parejas del mismo sexo y lo iguala al matrimonio heterosexual. Si bien la votaci?n fue en las comisiones de Legislaci?n General y de Familia, Mujer, Ni?ez y Adolescencia, es un paso que preocupa porque de esta manera el tema, complejo y pol?mico, qued? habilitado para que sea tratado en la sesi?n ordinaria pr?xima.

El texto aprobado ?unificado en base a dos iniciativas, una de la ex diputada socialista Silvia Augsburger y otro de Ibarra?, modifica el C?digo Civil y reemplaza las palabras ?hombre y mujer? por ?contrayentes? y ?c?nyuges?. El proyecto otorga derechos a beneficios previsionales, licencias especiales y extraordinarias, asignaciones familiares, obras sociales, entre otras cuestiones, como lo referido al uso y herencia de bienes compartidos. El tema que gener? un gran debate, impl?cito en la modificaci?n del matrimonio civil, fue el derecho a la adopci?n que conlleva la uni?n y fue el principal punto de oposici?n de la diputada de Valores para mi Pa?s, Cinthya Hotton, evangelista.

ENLACE CIVIL

El plenario produjo, adem?s, tres dict?menes en minor?a: uno es el que impulsa el Enlace Civil para personas del mismo sexo. El enlace civil ampl?a los beneficios de los homosexuales, como la obra social, los bienes y la sucesi?n, pero excepto la adopci?n. Se trata de un t?rmino medio entre la uni?n civil y el matrimonio.

POR QUE NO MATRIMONIO

La no autorizaci?n del matrimonio entre personas del mismo sexo tiene su fundamento en la ley positiva y en la naturaleza misma de la instituci?n, dado que no s?lo la literalidad del art. 172 del C?d. Civil, sino tambi?n su esp?ritu sostienen este principio.

No existe anti juridicidad en impedir el acceso al matrimonio a quienes por su naturaleza no pueden cumplir con sus fines, pues tal instituci?n est? legislada para personas de distinto sexo que engendran y educan a sus hijos para lograr la continuidad de la humanidad y esta diferencia tiene como justificaci?n objetiva y razonable que el Estado privilegia las uniones que dan base a la familia, que a su vez dan base a la sociedad argentina.

El art. 172 del C?digo Civil establece que ?es indispensable para la existencia del matrimonio el pleno y libre consentimiento expresado personalmente por hombre y mujer ante la autoridad competente para celebrarlo??. Dicho de otro modo, para que se considere celebrado el matrimonio ?ste debe efectuarse entre hombre y mujer, quienes deber?n prestar el libre y pleno consentimiento ante la autoridad legitimada para celebrarlo. Si falta alguno de estos requisitos, el matrimonio no existe. El texto de la ley debe entenderse no s?lo por su letra sino tambi?n por su esp?ritu, pues su finalidad es revelarlo.

La Instituci?n del matrimonio no atiende s?lo a los intereses privados de los contrayentes o al desarrollo de su personalidad, sino que regula actos que van m?s all? de la esfera de la intimidad y que se relacionan directamente con la organizaci?n de la sociedad misma. Est? destinado a la continuidad de la especie y a la educaci?n de los hijos.

El matrimonio es y ha sido la instituci?n que protege la uni?n heterosexual de la que nacer?n nuevos miembros ? los hijos? para que la sociedad no se extinga y siga as? el curso de la vida. La finalidad legislativa es, entonces, imperativa y no depende de la sola voluntad de las partes; est?n aqu? en juego necesidades primordiales del grupo social (confr. Ignacio, Graciela ?Transexualismo, cambio de sexo y derecho a contraer matrimonio? en JA, 1999-I-868).

Esta instituci?n ?Matrimonio?, se funda en la propia esencia humana, que en raz?n de la diversidad de sexos, impulsa la uni?n de un hombre y una mujer, con la finalidad de lograr el bien de los esposos y la procreaci?n y educaci?n de la prole que hace a la perpetuaci?n de la especie humana.

Como dice el Dr. Zannoni el matrimonio constituye la institucionalizaci?n de las relaciones que tienen por base la uni?n intersexual monog?mica (ver Zannoni, E.; ?Derecho de Familia?, Ed Rubinzal-Culzoni, T I, p?g 114).

No autorizar el matrimonio entre personas del mismo sexo tiene su fundamento en la ley positiva y en la naturaleza misma de la instituci?n; dado que no solo la literalidad de la norma sino tambi?n el esp?ritu de aquella sostienen este principio.

Afirmar que la uni?n de dos personas homosexuales debe ser considerada matrimonio, es desvirtuar completamente el concepto de dicha instituci?n (confr. Eduardo A. Sambrizzi, ?El consentimiento matrimonial. Sobre la necesidad que sea prestado por un hombre y una mujer? E.D del 14/6/07), pues enorme diferencia existe entre aqu?l y la uni?n de igual sexo, en la cual quedar? excluida definitivamente la generaci?n natural.

Orden constitucional:

El derecho a casarse ha tenido desde siempre en nuestro pa?s, rango constitucional. Lo contiene, entre otros, el art. 20 de nuestra Carta Magna, cuando establece que es un derecho de los extranjeros el ?casarse conforme a las leyes?.

Con la reforma de 1994 ese derecho, el de casarse, est? reconocido en el art. 16, 1? p?rrafo de la Declaraci?n Universal de los Derechos Humanos; en el art. 17 inc. 2? de la Convenci?n Americana de Derechos Humanos; en el art. 10, 1? p?rrafo del Pacto Internacional de Derechos Econ?micos Sociales y Culturales; en el art. 23 inc. 2? del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol?ticos; en el art. 16 inc. 1 a) de la Convenci?n sobre la Eliminaci?n de todas las Formas de Discriminaci?n contra la Mujer y en el art. 17 inc. 2 del Pacto de San Jos? de Costa Rica.

De la lectura de todos los art?culos mencionados, se infiere sin la menor duda, que el concepto de matrimonio que se ha tenido en cuenta, al momento de ratificarlos, es el celebrado entre heterosexuales: todos emplean exclusivamente la expresi?n hombre y mujer.

?El matrimonio es una instituci?n legal que apunta a la organizaci?n social y como tal tiene una serie de requisitos y de impedimentos que el legislador ha juzgado razonables?. El legislador ha considerado que la convivencia entre personas de igual sexo, aunque tolerada, no puede ser elevada como imperativo categ?rico. Siendo el matrimonio una instituci?n subsidiada por el Estado mediante diversas pol?ticas p?blicas, ha decidido que la promoci?n es para las personas de diferente sexo que se unen. Ello es as?, porque el legislador ha considerado adem?s, que el matrimonio est? estrechamente unido a la instituci?n familiar.?? (confr. Lorenzetti, Ricardo, ?Igualdad, Antijuridicidad, diferencia: Derecho a ser Diferente, a no ser discriminado, interpretaci?n y proteccion?, JA, 1995-IV-834 y sigtes).

En palabras de la Dra. Graciela Medina: ?No se discrimina a los homosexuales si se les impide casarse porque no resulta arbitrario negarles el estatuto matrimonial a las parejas que no tienen iguales condiciones, ni pueden cumplir iguales finalidades que las heterosexuales? (confr. Medina, Graciela. ?Los homosexuales y el derecho a contraer matrimonio?, Ed. Rubinzal Culzoni, p. 219 y sigtes). ?Las uniones de personas del mismo sexo deben ser distinguidas de las convivencias heterosexuales como de las uniones matrimoniales.

Distinguir lo diferente no implica discriminaci?n ni descalificaci?n de situaci?n alguna, sino defensa de la instituci?n matrimonial como entidad que re?ne las mejores condiciones para la fundaci?n de una familia.? (confr. Conclusiones de la XIX Jornadas Nacionales de Derecho Civil, A?o 2003. www.jornadas-civil- unr.ucaderecho.org.ar).

El matrimonio civil en la Argentina

En primer lugar, debemos analizar brevemente el contenido de las normas de la ley de matrimonio civil. Tanto la primitiva ley de matrimonio civil, como la actual, han adoptado el criterio de permitir la celebraci?n del acto ? en punto al tema bajo an?lisis? solamente a personas de distinto sexo. De esta manera, se veda el acceso a las personas del mismo sexo que pretendan acogerse al estatuto matrimonial.

En efecto, la derogada ley 2393 de matrimonio civil (Adla, 1881-1888, 497) prescrib?a: ?Es indispensable para la existencia del matrimonio el consentimiento de los contrayentes, expresado ante el oficial p?blico encargado del Registro Civil. El acto que careciere de alguno de estos requisitos no producir? efectos civiles, aun cuando las partes tuviesen buena fe.? (art. 14).

El t?rmino ?contrayentes? pod?a dar lugar a interpretaciones encontradas, en cuanto a que no especificaba el requisito de la diversidad de sexo. De todas formas, en vigencia de dicha norma, se hab?a entendido que se refer?a a la uni?n de un hombre y una mujer.

En cambio, la actual ley de matrimonio civil, 23.515 (Adla, XLVIII-B, 1535), contiene una f?rmula espec?fica que no admite discusi?n: ?Es indispensable para la existencia del matrimonio el pleno y libre consentimiento expresado personalmente por hombre y mujer ante la autoridad competente para celebrarlo. El acto que careciere de alguno de estos requisitos no producir? efectos civiles aunque las partes hubieran obrado de buena fe, salvo lo dispuesto en el art?culo siguiente.? (art. 172 C.C.).

Conforme al mismo, ahora se especifica el requisito de la diversidad de sexo: hombre y mujer. Expresi?n que evita las dudas que pod?a haber planteado el texto derogado.

De acuerdo a ello, debemos concluir que, en aplicaci?n de la ley 23.515 (Adla, XLVIII-B, 1535), el matrimonio civil requiere ineludiblemente como uno de los requisitos esenciales del acto ? tanto en su esp?ritu como en su letra?, la diversidad de sexo. De tal modo que su ausencia determina la inexistencia del acto jur?dico matrimonial.

Rep?rese que la ley 23.515 es del a?o 1987, es decir, anterior a la vigencia de la reforma constitucional de 1994. Al incorporarse tratados internacionales, con jerarqu?a constitucional (art. 75, inc. 22 C.N.), se produjo un impacto en innumerables disposiciones del derecho interno, de las que no se encuentran ajenas las instituciones del derecho de familia.

Como consecuencia de ese ?derrame? en el orden interno, muchas instituciones han sufrido alteraciones sustanciales, en virtud de que ellas han sido dictadas en un contexto diferente al que debe prevalecer luego de la reforma constitucional.

En esta tem?tica, y en aplicaci?n de la jerarqu?a constitucional de los tratados internacionales, la justicia se ha pronunciado a favor de destacados casos judiciales en las cuales se han reconocido derechos a personas del mismo sexo: otorgamiento de la pensi?n y la inclusi?n como beneficiario de una obra social.

Judicialmente, es dif?cil sostener, por m?s que se participe del criterio de admitir el derecho de las personas del mismo sexo a casarse, que pueda declararse la inconstitucionalidad del art. 172 C.C., pues no hay una norma constitucional concreta y espec?fica que lleve, en forma manifiesta y clara, a concluir sobre la inconstitucional de la disposici?n en crisis.-

Fundaci?n San Juan de la Frontera

http://sanjuandelafrontera.org/2010/04/21/proyecto-ley-matrimonio-gay-o-gaymonio/#2010/04/21/proyecto-ley-matrimonio-gay-o-gaymonio ?


Tags: MATRIMONIO GAY, GAYMONIO, matrimonio, homosexual, Daniel, Tomas

Publicado por GEGM_81 @ 5:49  | politica
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