Mi?rcoles, 30 de diciembre de 2009

Por Germán Grosso Molina



A partir de hoy inauguramos una nueva sección dentro del blog destinada a repasar, aprender y comunicar la doctrina justicialista.
El peronismo es verdaderamente un sentimiento que va más allá de lo que han hecho durante estos últimos años los “gobiernos” peronistas, o al menos, los gobiernos que han llegado al poder gracias al peronismo. Sin deslindar responsabilidades que recaen nada más que en sus militantes, lo cierto es que los gobiernos peronistas no han desarrollado del todo la verdadera y única doctrina justicialista instituida por el mismo Juan Perón a través de su prédica y de su obra de gobierno.
En esta sección no debatiremos sobre eso, simplemente repasaremos los principios y valores del justicialismo. De ahí en más cada uno sacará sus propias conclusiones.


Cuando afirmo que “soy peronista” es porque creo primeramente en estos principios. 
Es por ello que para que todos puedan entender en qué consiste no haré otra cosa más que recurrir a la fuente doctrinaria del justicialismo, es decir, a aquellas obras clásicas que han alimentado este movimiento que hoy es tan difícil de comprender. 
No ignoro que hoy es verdaderamente un gran “desafío” explicar qué es el peronismo, pero a lo largo de este ciclo que iniciamos trataremos de encontrar respuesta. Que esto sirva de repaso para aquellos que ya militan en este movimiento, y de invitación a aquellos que aún no se deciden. 
Desde ya quede claro que el justicialismo no es “menemismo”, ni “duhaldismo”, ni “kirchnerismo”. 
Desde ya muchas gracias, y espero que les resulte de interés.



Germán Grosso Molina.

A continuación se transcribirán fragmentos de las obras señaladas:


Es imposible imaginar una vida libre sin principios éticos (Perón, La Comunidad Organizada, p. 25/26).


¿Qué es el peronismo?

El peronismo no es sólo un movimiento político, sino que éste  desembarcó en la historia nacional desarrollando y diseñando una verdadera filosofía de vida, pues El Justicialismo es una nueva filosofía de la vida, simple, práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista (17 de octubre de 1949, Plaza de Mayo, Perón, Juan, Filosofía Peronista, p. 20)

El mismo Perón lo ha definido así: Es humanismo en acción. Es una nueva concepción en lo político, que descarta todos los males de la antigua política; es una concepción, en lo social, que iguala un poco a los hombres, que les otorga iguales posibilidades y les asegura un porvenir para que en esta tierra no haya ninguno que no tenga lo que necesita para vivir, aún cuando sea necesario que los que están derrochando a manos llenas lo que tienen no dispongan de se derecho, en beneficio de los que no tienen; en lo económico, procura que todo lo argentino sea para lo argentinos y que se reemplace la política económica que decía que esta era una escuela permanente y perfecta de explotación capitalista, por una escuela de economía social donde la distribución de nuestra riqueza, que arrancamos nosotros a la tierra y elaboramos nosotros, pueda distribuirse proporcionalmente entre todos los que intervienen para realizarla con su esfuerzo.
Eso es peronismo. Y el peronismo se aprende, no se dice: se siente o no se siente. El peronismo es una cuestión del corazón más que de la cabeza. Afortunadamente, yo no soy de los presidentes que se aislan sino que vivo con el pueblo, como he vivido siempre; de manera que comparto con el pueblo trabajador todas sus vicisitudes, todo sus éxitos y todos sus fracasos. Yo siento íntima satisfacción cuando veo que un obrero va bien vestido o asiste con su familia al teatro. Estoy entonces tan satisfecho como me sentiría yo en la misma situación del obrero. Eso es peronismo
(20 de agosto de 1948, Juan Domingo Perón, Doctrina Peronista, p. 69/70).

Pensamos en una Nueva Argentina, profundamente cristiana y profundamente humanista (28 de diciembre de 1945, ibídem, p. 53).

Bien Común:
No apoyamos al trabajador contra el capital sano, ni a los monopolios contra la clase trabajadora, sino que propiciamos soluciones que beneficien por igual a los trabajadores, al comercio y a la industria, porque nos interesa únicamente el bien de la patria (15 de octubre de 1944, ibídem, p. 55).

Democracia.
Es natural que esas realizaciones incidan en el problema político, motivo por el que considero indispensable ratificar nuestra fe en las instituciones democráticas y republicanas que nos gobiernan… (24 de febrero de 1947, ibídem, p. 57).

Ni ricos ni pobres.
No estamos contra el capital, sino que queremos que desaparezca de nuestro país la explotación del hombre por el hombre, y que cuando ese problema desaparezca igualemos un poco las clases sociales para que no haya en este país hombres demasiado pobres ni demasiado ricos (28 de julio de 1944, ibídem,  p. 237).

Convivencia.
Los representantes del capital y del trabajo deben ajustar sus relaciones a reglas más cristianas de convivencia y de respeto entre seres humanos.

Hombre, capital y estado.
Nosotros no estamos ni en defensa de un capitalismo de explotación ni en la explotación estatal. Nosotros tenemos una tercera posición, donde no queremos que el hombre sea explotado ni en el nombre del capital ni en el nombre del estado. Queremos que el hombre dentro de su libertad sea un ser, principio y fin, en sí mismo, y no un instrumento de los apetitos del capital o de los apetitos del estado (25 de octubre de 1948, ibídem, p. 241).

Doctrina cristiana
El imperialismo ruso defiende el comunismo, vale decir la explotación del hombre por el estado. El otro grupo defiende el capitalismo, vale decir la explotación del hombre por otro hombre; no creo que para la humanidad ninguno de los sistemas sea la solución… Es necesario ir a otro sistema, donde no exista la explotación del hombre, donde seamos todos colaboradores de una obra común para la felicidad común, vale decir la doctrina esencialmente cristiana, sin la cual el mundo no encontró solución, ni la encontrará tampoco en el futuro, porque no creo que para solucionar las miserias el mejor medio sea la guerra, que produce una miseria mayor…. Porque el capitalismo ha fracasado y el comunismo también. Son sistemas sobrepasados por los hechos. Están luchando por una cosa que el mundo en el futuro no podrá adoptar. A esta posición es a la que se la ha llamado en este país “tercera posición” o sea el “justicialismo” (5 de octubre de 1948, ibídem, p. 71).

Seguimos la enseñanzas evangélicas: la igualdad de todos los hombres, el amor al prójimo, respeto a la propiedad privada, siempre que no se torne en perjuicio de la sociedad, limitación de los poderes del estado, reconocimiento de la dignidad del trabajo, estabilidad de la familia y consideración de la misma como pilar de la sociedad, sentido social de la justicia y respeto integral de la persona humana (Perón, Juan, Filosofía Peronista, p. 24).

Fuentes - bibliografía

Perón, La Comunidad Organizada
Perón, Juan, Filosofía Peronista
Juan Domingo Perón, Doctrina Peronista





Tags: Justicialismo, Peron, German Grosso, GGPeron

Publicado por GEGM_81 @ 1:10  | peronismo
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Comentarios
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 20 de enero de 2010 | 20:22
GERMAN

ME GUSTO MUCHO LA NOTA DEL BLOG PORQUE SER PERONISTA?
HAY CIERTOS PRINCIPIOS DE LA DOCTRINA DE PERON QUE EVIDENTEMENTE NOS ESTAN SIENDO LLEVADOS A LA PRACTICA, ESPEREMOS QUE QUIENES TIENEN LA OPORTUNIDAD DE GOBERNARNOS PUEDAN RELEER O LEER LAS ENSE?ANZAS DEL GENERAL!

UN ABRAZO GRANDE, SEGUI IGUAL!
MARTIN "PATO" MALLEA