Viernes, 18 de septiembre de 2009
¡Qué lío armó Susana Gimenez! Pensar que una simple expresión de la "diva" abrió nuevamente el debate a cerca de la conveniencia de la "pena de muerte" en la Argentina.
 
He escuchado muchas opiniones al respecto, y a veces éstas son fruto de las pasiones, es decir de las primeras reacciones que tenemos como ciudadanos ante crímenes horrorosos o ante la inseguridad y la delincuencia que crecen día a día, sobretodo cuando escuchamos, o mejor dicho "no escuchamos" que la presidente, por ejemplo, no haya dedicado un sólo párrafo en su discurso ante el Congreso respecto a la delincuencia y como combatirla, asegurando al resto de los ciudadanos sus derechos básicos.
 
Sin embargo el tema de la "pena de muerte" y en general el de la persecución de los delitos es mucho más delicado, y no puede ser analizado desde las pasiones, sobretodo cuando somos, y nos identificamos como católicos.
 
Al respecto es bueno, y necesario, saber cuál es la posición de la Iglesia al respecto, para a partir de allí reflexionar al respecto, y luego sí tomar una postura coherente con nuestra fe.
 
No olvidemos que dijo Jesús "el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra", o cuando les dijo a los fariseos "les aseguro que los publicanos y prostitutas entrarán primero al reino de los cielos, antes que los fariseos".
 
Jesús le dijo a la prostituta "vete, y no peques más...", o al ladrón que moría cruzificado junto a él en el calvario "te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso".
 
Pregunto, si Jesús no condenó a nadie por sus pecados, ¿Podemos hacerlo los hombres?
 
Juan Pablo II perdonó a su agresor, aquel que intentó quitarle la vida. Entendió lo que dijo Jesús "En el cielo hay fiesta cuando un hermano se arrepiente".
 
Todas enseñanzas de Cristo que debemos reflexionar y tener en cuenta. En definitiva los delincuentes son "hermanos" (eso es lo que creemos los cristianos, que todos somos hermanos) a los que hay que "convertir" y tratar de "salvar". Repito, es lo que quizo el Papa con su atacante, que se salvara, después de todo, para eso estaba él en el mundo, para salvar a las almas, predicando el Evangelio.
 
Ahora les agrego una nota al respecto, como para tener en cuenta.
 
Un abrazo a todos, y que sirva este aporte como reflexión en tiempo de cuaresma por el que estamos atravesnado.

lunes, 20 de abril de 2009.

 
Germán Grosso Molina.
 

 

Autor: . | Fuente: ZENIT

La Santa Sede está contra la pena de muerte
 
Mons Marchetto pone a África como ejemplo de esfuerzo para abolir la pena capital
 
La Santa Sede está contra la pena de muerte
La Santa Sede está contra la pena de muerte
ROMA, lunes, 29 septiembre 2008 La Iglesia católica "mira con extremo favor y con gran esperanza la movilización internacional que tiene como objetivo final el de cancelar la pena capital de todos los ordenamientos jurídicos y estatutarios".

Así lo afirmó este lunes el secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de Emigrantes e Itinerantes, monseñor Agostino Marchetto, durante el III Congreso internacional de ministros de Justicia, que se celebra entre hoy y mañana en el Palazzo Rospigliosi de Roma, convocado por la Comunidad de San Egidio.

Monseñor Marchetto explicó que la Santa Sede mira "con gran esperanza" el movimiento a favor de la abolición de la pena de muerte, especialmente tras la moratoria sobre las ejecuciones aprobada por las Naciones Unidas el pasado mes de diciembre.

La firma de esta moratoria da a entender, explicó el prelado, que la cultura de la vida "hoy es compartida universalmente, a pesar de las continuas amenazas y derivaciones violentas".

Esta moratoria, afirmó, ha abierto "un periodo de reflexión, de examen, de control sobre las mejores expresiones de la justicia penal apta para garantizar eficazmente el orden público y la seguridad de las personas, y al mismo tiempo sea más conforme a la dignidad del hombre, también de la del condenado".

Sin embargo, añadió, la Iglesia "es consciente al mismo tiempo de la complejidad de esta cuestión, y de la necesidad de proceder con decisión y gradualidad".

Por ello, monseñor Marchetto mostró su satisfacción por el aumento de países abolicionistas en África, "que han aumentado a 13, mientras que los que aplican la moratoria de facto son 23". Se trata, añadió, "de un dato de extraordinaria relevancia para un área geográfica del mundo, mirada siempre con escepticismo y pesimismo por parte de los analistas internacionales".

Para la Iglesia, añadió el prelado, la vida humana es "sagrada" desde la concepción hasta la muerte natural, según el "diseño divino de una civilización del amor y de la vida".

Frente a esto, "la pena de muerte aparece cada vez más como un instrumento inaceptable, además de inútil y dañino", explicó. "Por esto el magisterio católico, que ha ilustrado el valor de la vida como fundamento de toda socialidad, condena abiertamente, humildemente pero sin dudas, la pena capital".

El secretario del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes citó el artículo 27 de la Evangelium Vitae de Juan Pablo II, en el que se afirma que la sociedad "puede reprimir eficazmente el crimen de manera modo que, mientras ponen al agresor en situación de no hacer daño, no le quitan definitivamente la posibilidad de redimirse", sin necesidad de acudir a la pena de muerte.

"Un hombre y una mujer que se han equivocado, que han cometido un crimen, por más feroz que haya sido, deben tener la posibilidad de ser perdonados, incluso sufriendo una grave pena reparadora, y vivir en la esperanza", añadió.

El arzobispo se mostró esperanzado de que "el camino hacia un mundo sin la pena de muerte esté cada vez más expedito y que llegue pronto a su destino final".
 
 

Tags: pena de muerte, juan, pablo II

Publicado por GEGM_81 @ 8:47  | cristianismo
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