S?bado, 11 de julio de 2009

La única verdad ¿Es la realidad?




Por Germán Grosso Molina

 

"La única verdad es la realidad" (Juan Perón). Hace poco más de una semana el electorado nacional dio su veredicto: decretó el FIN DEL KIRCHNERISMO.

 Así lo demuestra la “realidad” de los números de la elección.

 Tras la contundente derrota del kirchnerismo en los principales distritos del país (Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Provincia de Buenos Aires, y Ciudad de Buenos Aires, entre otras Provincias más), y el "papelón", candidaturas testimoniales mediante, sufrido en la Provincia de Bs. As., en donde un ex-presidente (Néstor), un ex-vice presidente y actual gobernador de Buenos Aires  (Scioli), un ex (ex?) intendente y actual Jefe de Gabinete (Massa), una ... (¿¿¿???) ... Nacha, y una decena de intendentes de la Provincia, perdieron, aunque por acotado margen, contra un simple diputado nacional (De Narvaez) y un ex-gobernador (Sola), junto a una estructura poco consolidada de militantes provenientes de distintas vertientes (Pro, Duhaldismo, PJ disidente, ¿menemismo?).

 Se puso, utilizando la jerga dominguera, "toda la carne al asador", y se perdió. En términos ajedrecistas, cuando se mueve el rey, es porque estamos jaqueados, ¿o no?... y se perdió.

 Lo que ya se venía venir, finalmente "vino".

 El pueblo argentino le dió una bofetada sin escrúpulo al varon del poder, el reich "Néstor" finalmente se encontró con una de las derrotas más crudas que se haya visto tal vez en la historia. Pues no sólo perdió en la Provincia de Bs. As. (en la que fue candidato pese a NO ser oriundo), sino que sus candidatos perdieron también en la propia Santa Cruz (de la que SI es oriundo).

Entre otro resultados vergonzosos hay que resaltar el de la Ciudad de Bs. As., en donde el Frente para la Victoria terminó en 4º lugar!!!!.

 

Las causas

 Son muchas las causas de la derrota, pero todas confluyen en una única razón: la gente se cansó de la prepotencia kirchnerista. Una columna de La Nación las resumía así:

 1) La manipulación del Indec. El pecado original que impone un primer mea culpa. Dos años diciéndole a la gente que sigue gastando casi lo mismo -porque de eso se trata- representan un cachetazo al sentido común, una burla a la inteligencia. El oficialismo se fue inmolando a fuego lento al difundir, mes tras mes, estadísticas absurdas, indigeribles para el bolsillo. Caricatura que encarnó el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, quien con sus anuncios de precios regulados y arbitrarias intervenciones en empresas privadas completó la imagen del grotesco.

 2) La inseguridad. Es el primer tema de preocupación en las encuestas en todo el país. Se trata de un drama que atraviesa por igual a todas las clases sociales, y que en los últimos tiempos causó conmoción, además, porque introdujo palabras inéditamente aterradoras entre la opinión pública: narcos, sicarios, crímenes por encargo, carteles de acá y de allá. La desprotección general despertó otro aspecto clave, el emocional. La sociedad, especialmente en el área metropolitana, se acostumbró a vivir con miedo y el Gobierno respondió a esto con la misma estrategia del Indec: negando la percepción del público, insistiendo, sin convencer, en que se trataba sólo de una "sensación de inseguridad".

 3) El factor "violencia política". Este tiempo consagró también una variante cobarde de violencia: los perversos escraches, responsabilidad de la cual el oficialismo no puede rehuir. Pero hubo más. ¿Cómo olvidar aquella incursión nocturna a la Plaza de Mayo del ex piquetero Luis D´Elía, el año pasado, contra caceroleros espontáneos? Se vulneró allí un límite sagrado de nuestra convivencia social, al utilizar la violencia contra una demostración pacífica. En un país aquejado hasta entonces por discursos incendiarios, esa noche se pasó de las palabras a los hechos. Y más daño aún ocasionó, pocas horas después, la imagen del propio D´Elía, sentado en el palco oficial de la Presidenta en un acto en Parque Norte. El mensaje emanado desde lo más alto del poder no pudo ser peor. La intemperancia no merecía condena, sino cobijo oficial. Esa mochila no reconocida pesa más de lo que se supone.

 4) El querer ganar "como sea". Si adelantar la fecha de las elecciones a junio fue un ardid electoralista, el lanzamiento de las candidaturas "testimoniales" clavó una estaca fulminante en la confianza de la población. En tiempos en los que, según el sociólogo Eduardo Fidanza, el republicanismo está en alza, detrás de tal artimaña pudo leerse que el Gobierno no toleraba perder. Exceso de astucia, diría Alvaro Abós. La gente no perdonó y le dijo "basta" al querer ganar "como sea".

 5) La pelea con el campo. Dejemos de lado la discusión económica. Lo fundamental aquí es que el Gobierno ofendió de manera irreversible a miles de ciudadanos anónimos, indefensos y de a pie. Insultó su dignidad sin disculparse, al vincularlos con lo más oscuro de nuestro pasado, para terminar usándolos como artilugio de campaña para captar el voto de los menos favorecidos. Está probado: nada paga menos en las urnas que buscar enfrentar a unos argentinos con otros.

 6) El conflicto permanente. El oficialismo violentó aquella regla de oro que dice que los gobiernos deben solucionar los conflictos y no generarlos. Lo cierto es que pelearse todos los días con alguien diferente terminó por hartar a prácticamente todo el mundo. No se puede vivir tanto tiempo bajo tanta tensión y agresividad. El estilo fogoso que en los primeros años arrojó réditos electorales al transmitir sensación de autoridad expiró hace rato sin que el oficialismo se hubiera percatado de ello. El Gobierno careció de toda iniciativa de mejora institucional; más bien, caminó en sentido contrario, disolviendo la institución presidencial y dejando las decisiones en manos de alguien que no había sido elegido.

 7) Los tarifazos. Salvo la nafta, las boletas de luz, gas, TV por cable, los viajes en colectivo, taxi y tren subieron en un abrir y cerrar de ojos? en los albores del año electoral. Y todo por evitar asumir el costo político de escalonar los aumentos en los años previos. Pretender ser siempre popular nunca es gratis. El problema, aquí, es que la factura acumulada llegó de sopetón y se hizo políticamente impagable.

 8) Confiscar los ahorros jubilatorios. ¿Qué señal más pavorosa podía recibir el mundo empresarial que ese gesto de desesperación fiscal? Echar mano de los ahorros privados mediante arcaicos discursos ideológicos dinamitó el clima inversor. Se estaba dispuesto a todo con tal de mantener la caja. Siendo la memoria casi un acto reflejo del hombre de negocios, el regreso del Estado confiscador reactivó la conocida sensación del "sálvese quien pueda". Luego llegó la crisis mundial, pero, comparado con este manotazo de ahogado, todo lo siguiente para el ánimo empresarial fue post mórtem.

 9) La intolerancia con la prensa. Pocas cosas dan cuenta de la genuina vocación democrática de un gobierno como su relación con los medios de comunicación. Al escapar de las conferencias de prensa y hostigar sin respiro a los medios independientes, el oficialismo menospreció a lectores y audiencias masivas, exponiendo su costado más denigrante. Para colmo, la Presidenta cometió un error imperdonable cuando acusó de "mensaje cuasimafioso" al ilustrador Sábat por una inocente caricatura. Así, descalificó a uno de los artistas más respetados del Río de la Plata. Para prácticamente todo el periodismo, ese exabrupto terminó de certificar que el Gobierno vivía aquejado por fantasmas y confabulaciones propios de su realidad psíquica. Gente que dice una cosa así se volvió indefendible hasta para los más honestos comunicadores afines.

 A las que podemos sumar:

 - El resentimiento permanente y la nostalgia constante por los odios del pasado, en donde vemos que ante cualquier situación, cualquier problema, cualquier fecha, cualquier pregunta, cualquier hecho que sea, la respuesta siempre vendrá de la made de una frase que se encargará de repartir odios y venganzas contra los dictadores de los ´70 y la represión.

- La reverencia al Castrismo, cuando es Cuba la única dictadura existente en América, en la que se violan a diario derechos humanos fundamentales, como la libertad de elección y expresión, entre otros.

- La reverencia al Chavismo, pese a que Venezuela se ha convertido en uno de nuestros principales acreedores, dándose el lujo además de expulsar a empresas argentinas del país.

 

Para tener en cuenta

 Sin embargo los números también muestran otra cosa, pues no existe una fuerza de oposición a nivel nacional, ya que en las Provincias, si bien perdió vergonzosamente el kirchnerismo, las fuerzas que ganaron no responden a una única línea partidaria, ya que los vencedores fueron el Peronismo disidente (podremos decir ¿auténtico?), el acuerdo social (todos los años debemos aprendernos los nuevos slogans de campaña de los mismos “rejuntes”, llámese "Alianza", "Coalición Cívica", "Acuerdo Social", etc.), el PRO, o la alianza entre éste último y franjas del peronismo (como ocurrió en la Pcia. de Bs. As.), por lo que la población ha dado otro claro mensaje: quiere repartir el poder. No se lo ha entregado a nadie, simplemente se lo ha sacado a quienes se lo apropiaron.

 Caso interesante es el de nuestra Provincia. En San Juan el Gobernador Gioja personalizó totalmente la campaña, la que estuvo focalizada en su persona y en su gestión, pese a que él no era candidato. No tuvo miedo de mostrarse cercano a los Kirchner, pero, a mi entender (algo por demás personal) dejando claro que esa estrecha relación tiene mucho de conveniencia y de necesidad (sobretodo en una Provincia como la nuestra, que hasta la fecha sigue siendo nación-dependiente). Gioja, con  sus candidatos, fue el líder del interior que mejor elección hizo, junto tal vez con Das Neves (Chubut), y dejó bien clarito que la elección fue "provincial" y "personal". Por lo que se puede concluir que sus votos, son "suyos", y sería un razonamiento demasiado tirado de los pelos concluir que en San Juan ganó el kirchnerismo El resto de los líderes peronistas que han obtenido victorias (Reuteman, Capitanich, etc.) lo han hecho con márgenes muy estrechos.

 Por lo que ante números tan contundentes no queda otra cosa más que sacar algunas conclusiones:

 - Es el fin del kirchnerismo, aunque hay que estar precavidos, pues no está muerto quien pelea, y un animal herido puede resultar peor.

 - No hay una oposición consolidada a nivel nacional, pues por un lado se observa un interesante crecimiento del PRO (por cierto, solo en el área metropolitana, entiéndase Ciudad de Buenos y Gran Buenos Aires) y una aparente consolidación del Acuerdo Social, que reúne al radicalismo, a la Coalición Cívica (ésta a la vez reunía al ARI y otras fuerzas) y en parte al socialismo, y por el otro lado vemos a la parte del peronismo “ortodoxo”, podríamos decir, que no soportó nunca verse liderado por piqueteros, las madres de plaza de mayo y caudillos foráneos, como Chavez, que intentará reencontrar su lugar y su dirección política.

 - Por ello el peronismo debe, si pretende presentarse ante el 2011 como una alternativa clara, desprenderse absolutamente de todo lo que tenga algún germen “K”. Para ello deberá unirse y alinearse bajo una conducción sólida, la que por otro lado deberá lograr consensos internos y externos, ante una sociedad hastiada de la prepotencia kirchnerista.

 A la vez surgen algunos interrogantes:

 - El liderazgo en el peronismo, ¿en manos de quien debe recaer? Lo más lógico y acorde a la filosofía peronista es que sean los victoriosos los que asuman la conducción, y los perdedores “acompañen”, sin crear internas innecesarias. Desde mi punto de vista, y según la lógica peronista, ese rol es el que toca a líderes como nuestro gobernador, y a todos aquellos que han demostrado que tienen verdadero respaldo popular en sus territorios.

 - ¿Cobos? Muerta también Carrió, quien ocupó un lugar irrelevante en la contienda en la Capital, el liderazgo en ese sector parecería que va a recaer en el mendocino, cuyos candidatos ganaron en su Provincia.

 - ¿PRO? Macri ya ha revelado su interés de competir por la presidencial. Michetti, por la jefatura porteña. El PRO en el interior no tiene presencia ni estructura, por lo que sólo queda analizar su lugar en la Provincia de Bs. As.  Ese es el mayor interrogante ¿Qué hará De Narvaez? Él tiene la clara aspiración de ir por la gobernación, lo que resta saber es por qué línea, si manteniéndose aliado al PRO, o incorporándose a la estructura del PJ orgánico. Esa es la decisión clave para ambas fuerzas, por lo que el “colorado” (del que no simpatizo demasiado), me animo a decir, será la figura clave en miras al armado que hagan estas dos fuerzas a nivel nacional.

 - Los “Kirchner”. Ellos parecen no haberse anoticiado de la derrota sufrida, por lo que tendrán aspiraciones en el 2011. Creo que ya no buscarán lugar en el PJ, pues sus fieles aliados (D´Elía) no se los van a perdonar. Los Kirchner no son peronistas, y en esta elección se van a sacar la careta. Me animo a decir que van a ir solos, con los piqueteros aliados, y es muy probable que en alianza con el socialismo, en donde Binner (que perdió en Santa Fe por muy poco) es la pieza fundamental. Por alguna razón Cobos está tan preocupado, junto con Alfonsín, de mantener el socialismo a su lado.

 - ¿Gioja? Deberá instalarse a nivel nacional y lograr adquirir liderazgo entre sus pares. Después de la derrota del kirchnerismo no hay ningún liderazgo fuerte en el PJ. Me animo a sostener que están todos en una pars condicio creditorum, salvo Reuteman que ya tiene años de “amagues” y “retrocesos” en la lucha por la Rosada, y su imagen ya está instalada, y mide bien, en todo el País. Para el caso creo que no hay que preocuparse por Scioli, pues el mismo se autodestruyó al lanzarse en la osadía “K”. Por ello el peronismo debe tener muy claro que es necesario rearmarse, unificarse y consolidarse, si no quiere quedar afuera de la discusión. Para ello hay diferentes alternativas, entre las cuales una elección interna para elegir su presidente es lo más adecuado, y luego, por internas (que pueden ser abiertas) elegir a los candidatos para el 2011.

 

Pero… ¡Hay que gobernar 2 años más!

 Pese a todas estas conjeturas, restan 2 años, que serán por demás difíciles. A la situación económica, problemas como las pandemias que estamos padeciendo, y todo tipo de inconvenientes que puedan surgir, este Gobierno tendrá que hacerle frente. Y la oposición en el Congreso deberá mantener la gobernabilidad. En primer lugar porque no hay lugar para especulaciones, ya que no habiendo una oposición clara y consolidada, los conflictos que se puedan generar no van a terminar beneficiando a nadie y perjudicando solamente al pueblo argentino.

 En ese sentido el kircherismo sabe que si bien el peronismo ya les cerró las puertas, los va a mantener en el poder, sabiendo que hay un Cobos ansioso de que se estampe la renuncia en el escritorio de la casa rosada. El kirchnerismo seguirá con sus caprichos y le refregará al peronismo que éste lo deberá seguir acompañando, aprovechándose de la ambición del mendocino. En ese sentido, el cambio del gabinete de esta semana, haciendo ingresar a ultra kirchneristas al gobierno es el claro reflejo de esa realidad que se hace evidente, como así también es claro que los gobernadores han hecho ya esa lectura, pues todos ellos (al menos los peronistas y … Binner) estuvieron en la jura de los nuevos ministros.

 En ese sentido, el gobierno sigue negando la realidad. Pagni escribió en La Nación: Los Kirchner procedieron como en la marcha de la ópera "Aída": la caballería es mínima, los jinetes siempre los mismos, pero giran y giran dando la impresión de ser cientos. Cualquier novedad es engañosa en el cambio de gabinete que dispuso la Casa Rosada. Comprensible para una administración con dificultades para sumar recursos humanos, dada su altísima imagen negativa. Otra nota de la nueva configuración es que fue hecha para no negociar. No le abre a Cristina Kirchner la ventana de ninguna alianza novedosa. El peronismo, sobre todo el de los que ganaron el 28 de junio, sigue siendo un convidado de piedra. Al contrario, la promoción de Aníbal Fernández a la Jefatura de Gabinete indica que el Gobierno quiere parecerse más a sí mismo.

 A su vez, en La Política On Line, se puede leer a Ignacio Fidanza diciendo: La presidenta Cristina Kirchner perdió una oportunidad de oro. Lejos de ofrecer a la sociedad una señal de apertura y diálogo luego de la derrota, eligió seguir a su marido y “nestorizó” el elenco ministerial con las figuras más resistidas. Sigue Guillermo Moreno y se eleva a jefe de Gabinete a Aníbal Fernández.

 No hay que ser un experto para notar en el cambio de gabinete el ADN de Néstor Kirchner. Los cambios del equipo ministerial combinó equilibradas dosis de venganzas personales, premio a los incondicionales y un profundo desprecio por el mensaje de las urnas, que rechazó de plano los aspectos más cerrados y confrontativos del kirchnerismo.

 ¿Qué otra lectura se puede hacer del reemplazo de uno de los pocos ministros que todavía hacían aunque sea el esfuerzo por simular cierta actitud de apertura, como el jefe de Gabinete Sergio Massa; por un peleador incombustible como Aníbal Fernández? Cuesta encontrarle alguna lógica al ascenso de uno de los voceros oficiales más resistido por la sociedad, habitual provocador de las mañanas radiales, como no sea armarse para seguir en la batalla…. Es que la modificación del elenco gubernamental, si tenía alguna razón de ser, era ofrecer a la sociedad una meditada respuesta a la derrota sufrida hace apenas nueve días. Es decir, si en la Casa Rosada o la Quinta de Olivos interpretaron que la sociedad está demandando una “nestorizacion” del gabinete, tal vez deberían repensar la lectura del comicio.

 El Diario de Cuyo publicó hoy otra columna que afirmaba: “El resultado de los comicios puede traducirse como un llamado de atención al gobierno de Cristina Fernández para que corrija algunas decisiones y nombres; y un aval a la oposición para que construya una alternativa de poder. Ninguno lo atendió, hasta ahora. El gobierno del matrimonio Kirchner recurrió a la misma estrategia que adoptaron otras administraciones, cuando se vieron cercadas por la oposición en elecciones legislativas: cerrarse sobre sí mismo, con un gabinete de leales, sin ceder espacio alguno. Así, la designación de Aníbal Fernández, en la estratégica Jefatura de Gabinete, refleja el triunfo de los "leales" sobre los "reformistas", tal la carta de presentación con la que llegó Sergio Massa al gobierno, pero que terminó diluido por el disciplinamiento de Néstor Kirchner. La única "corrección" que parece fluir por las paredes de la residencia de Olivos es acerca de la decisión preelectoral de Kirchner de aferrarse al aparato justicialista, que finalmente no pudo darle un triunfo en la provincia de Buenos Aires”.

 Estaba totalmente fuera de debate que el 29 de junio estaríamos ante un mapa político diferente e interesante, pero creo que la cruda derrota del kirchnerismo si bien estaba en los deseos de muchos, nadie se lo esperaba de esta manera. Queda un largo trecho hasta el 2011, y ante tanta rosca dando vuelta, el pueblo seguirá esperando soluciones para la inseguridad, la inflación, la salud, la educación, las viviendas, el ahorro, y la paz social. Esperemos que el nuevo Congreso así lo entienda a partir de diciembre, puesto que la Casa Rosada ha permanecido incólume, por lo menos hasta ahora,  ante el fallo de las urnas.

 


Tags: kirchner, gioja, elecciones, P.J., cobos, reuteman

Publicado por GEGM_81 @ 23:49  | politica
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Comentarios
Publicado por carla
Lunes, 13 de julio de 2009 | 0:38
y ahora voy a escuchar a muchos compa?eros en el partido decir: por fin perdieron los kirchner, nunca me gustaron, etc etc..... si no fueramos tan pichoncitos debiles y tibios y siguieramos nuestros ideales la Argentina ser?a un pa?s diferente. estoy Harta de los obsecuentes!!!
Publicado por Martin Castro
Jueves, 13 de agosto de 2009 | 13:16
primera vez que leo este blog , y la verdad me resulta bastante interesante, coincido casi en toda la nota desplega con gran fluides y diccion por parte del autor,yo personalmente no milito ni sigo ningun partido politico , lo quiero aclarar antes de dar a conocer mi parecer, no soy ni peronista, ni justicialista (que hoy en dia es algo similar) aunque no lo creo porque veo que muchos lo confunden, ni radical ni nada que se le paresca, pienso a mi himilde punto de vista que el que perdio o gano en estas elecciones es la gente, Gano en el sentido que no se interpusieron "dudas" que siempre surgen en estas elecciones cuando el oficialismo con todo el aparato politico a su favor simpre "tira la eleccion para su lado , la gente expreso en gran forma su opinion sobre esta manera de ejeutar el poder, tan maliciosa y descarada sin importar nada con tal de ganar, haciendole creer a la gente que si "ellos " no ganaban todo se iba al carajo..... sigo a continuacion