Calentamiento global, contaminación, desforestación, ¿Qué estamos haciendo? Necesidad de tomar conciencia por un desarrollo sostenible.
Cada vez son más graves las noticias sobre catástrofes climáticas en el mundo y los informes que emiten los organismos especializados presentan un panorama trágico. Al respecto vale preguntarnos ¿Qué estamos haciendo por nuestro planeta, "hogar" de la "humanidad"?
Por Germán Grosso Molina
Desastres climáticos
Los desastres y catástrofes climáticos que estamos viviendo en el mundo son cada vez peores por varios motivos, pero principalmente fruto de los desequilibrios que va produciendo el hombre por la mala utilización de las tecnologías que ha ido desarrollando. En éstos se produce la muerte de muchos seres humanos, mientras que los que sobreviven pierden todo su patrimonio (su hogar, sus herramientas de trabajo, etc.), los campos quedan inutilizados y las ciudades destruidas, lo cual crea un grave riesgo de sobrevivir en esas condiciones.
El reciente desastre vivido en Tartagal, Argentina, es una prueba de ello, pues está casi comprobado que este fenómeno es consecuencia del desmonte desmedido de los bosques como asimismo de la contaminación que produce la actividad minera no controlada debidamente, lo que ocasiona un cambio total de las condiciones naturales y modifican el ecosistema del lugar. No debemos olvidar tampoco la tragedia de Santa Fe, hace algunos años, en donde rebalsó el Río Paraná, arrasando la ciudad entera. Hace un par de semanas un gran aluvión afectó a un pequeño pueblo del norte de nuestra Provincia de San Juan, Jáchal, en donde muchos pobladores perdieron sus viviendas y tierras. En el resto de Sudamérica vemos que la Amazonía en Brasil (lo que afecta asimismo a Perú y Colombia) sufre de una acelerada transformación de sus ecosistemas y una marcada degradación, como lo ha dicho en un informe el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).
Al respecto la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) subrayó la creciente importancia de los bosques sembrados para el suministro de madera y mitigar el cambio climático. Según un estudio del organismo, el potencial de la producción industrial maderera de estos bosques era de 1.200 millones de metros cúbicos en 2005, o el equivalente a dos tercios del total de la producción mundial de madera. "Estos bosques ayudan también a mitigar los efectos negativos del cambio climático al absorber más de un millón de toneladas de carbono al año", agregó uno de los autores del estudio. En 2005, los bosques plantados representaban apenas el 7% de la superficie forestal mundial. Se espera que en las próximas décadas aumenten de forma significativa, tanto por su valor económico como ambiental.
Por otro lado vemos cómo contrariamente a lo ocurrido en el noroeste del país, en el centro-este durante este año hemos sufrido otro tristísimo fenómeno, como el de la sequía que ha afectado terriblemente la pampa húmeda. Las consecuencias al respecto serán gravísimas, pues las tierras han sufrido grandes deterioros y costará varios años recuperarlas y dejarlas aptas nuevamente para el cultivo. En el caso de la ganadería, se han perdido miles de cabezas de ganado, el cual para recuperarse, requerirá también del transcurso de varios años hasta que se produzcan nuevas generaciones de esos animales.
El río Paraná, orgullo nacional y fuente de vida de todo el litoral Argentino, ha presentado este año records históricos de altura, pues su caudal ha disminuido notablemente.
En el mundo, día a día vemos por TV los desastres que se van produciendo, dejando a poblaciones enteras sin hogar, sin trabajo y sin comida por mucho tiempo.
Los estudios más recientes han demostrado que los casquetes polares se están derritiendo a un ritmo más acelerado de lo que se pensaba como efecto del calentamiento global, según ha advertido la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Según las observaciones registradas durante un periodo de dos años, este fenómeno ha ido cambiando la vida de la población de esas regiones, así como la de de las plantas y animales de esos ecosistemas. Los estudios, inscritos dentro del marco de actividades para conmemorar el Año Polar Internacional, indican que esta disminución de los hielos también aumenta la intensidad de las tormentas, pues los océanos controlan el clima de la Tierra y cualquier cambio en ellos tendrá un impacto climático y en la economía de ambos hemisferios, razón por la cual todo cambio en las zonas polares de los océanos es motivo de preocupación mundial. Además a medida que se van descubriendo las complejidades de los ecosistemas polares -sobre todo en el suelo del mar y bajo el hielo - se descubren cambios en la migración de especies animales que buscan las bajas temperaturas de las regiones polares.
Ante este panorama, la OMM recalcó la importancia de las regiones polares para el futuro del medio ambiente, del bienestar humano y del desarrollo sostenible e instó a realizar estudios más amplios que permitan el desarrollo de estrategias para combatir el derretimiento de los casquetes.
Estos son los problemas esenciales sobre los cuales deberían estar discutiendo los líderes mundiales. La crisis financiera es catastrófica, pero no deja de ser "solucionable", pues éste es un sistema creado por el hombre, y si se dejan de lado mezquindades por parte de los poderosos grupos capitalistas, la solución se puede alcanzar. Pero el cuidado del planeta es fundamental. La naturaleza no perdona, y si se la destruye, no hay solución posterior posible.
En ese sentido hay que tomar conciencia de la responsabilidad ética y moral que para la humanidad entera, y principalmente para los gobiernos, significa el cuidado del planeta, de otro modo estamos condenando a la muerte, lo cual no es otra cosa que un "genocidio" a generaciones de seres humanos futuras que no tendrán otro lugar donde vivir, donde sacar agua potable para beber, sembrar alimentos, criar animales, etc.
Hacia un desarrollo sostenible
Desde hace más de dos décadas se viene formando mundialmente el concepto del Desarrollo sostenible, término aplicado al desarrollo económico y social que permite hacer frente a las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. Según la ONU, "el desarrollo sostenible busca mejorar la calidad de vida de todas las personas del mundo sin aumentar el uso de los recursos naturales más allá de la capacidad de la Tierra" (Reporte de la Comisión de Brundtland, 1987).
Al respecto hay dos conceptos fundamentales en lo que se refiere al uso y gestión sostenibles de los recursos naturales del planeta. Primero, deben satisfacerse las necesidades básicas de la humanidad, comida, ropa, lugar donde vivir y trabajo. Esto implica prestar atención a las necesidades, en gran medida insatisfechas, de los pobres del mundo, ya que un mundo en el que la pobreza es endémica será siempre proclive a las catástrofes ecológicas y de todo tipo
En segundo lugar, los límites para el desarrollo no son absolutos, sino que vienen impuestos por el nivel tecnológico y de organización social, su impacto sobre los recursos del medio ambiente y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de la actividad humana. Es posible mejorar tanto la tecnología como la organización social para abrir paso a una nueva era de crecimiento económico sensible a las necesidades ambientales.![]()
Durante las décadas de 1970 y 1980 empezó a quedar cada vez más claro que los recursos naturales estaban dilapidándose en nombre del 'desarrollo'. Se estaban produciendo cambios imprevistos en la atmósfera, los suelos, las aguas, entre las plantas y los animales, y en las relaciones entre todos ellos. La velocidad del cambio era tal que superaba la capacidad científica e institucional para ralentizar o invertir el sentido de sus causas y efectos. Estos grandes problemas ambientales incluyen:
1) el calentamiento global de la atmósfera (el efecto invernadero), debido a la emisión, por parte de la industria y la agricultura, de gases (sobre todo dióxido de carbono, metano, óxido nitroso y clorofluorocarbonos) que absorben la radiación de onda larga reflejada por la superficie de la Tierra;
2) el agotamiento de la capa de ozono de la estratosfera, escudo protector del planeta, por la acción de productos químicos basados en el cloro y el bromo, que permite una mayor penetración de rayos ultravioleta hasta su superficie;
3) la creciente contaminación del agua y los suelos por los vertidos y descargas de residuos industriales y agrícolas;
4) el agotamiento de la cubierta forestal (deforestación), especialmente en los trópicos, por la explotación para leña y la expansión de la agricultura;
5) la pérdida de especies, tanto silvestres como domesticadas, de plantas y animales por destrucción de hábitats naturales, la especialización agrícola y la creciente presión a la que se ven sometidas las pesquerías;
6) la degradación del suelo en los hábitats agrícolas y naturales, incluyendo la erosión, el encharcamiento y la salinización, que produce con el tiempo la pérdida de la capacidad productiva del suelo.
Al respecto, y en miras a comenzar a programar planes de prevención y cuidado del planeta, existen algunos avances. Un acontecimiento internacional significativo fue la Cumbre sobre la Tierra, celebrada en junio de 1992 en Río de Janeiro. Denominada Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, en ella estuvieron representados 178 gobiernos, incluidos 120 Jefes de Estado. Se trataba de encontrar modos de traducir las buenas intenciones en medidas concretas y de que los gobiernos firmaran acuerdos específicos para hacer frente a los grandes problemas ambientales y de desarrollo. Los resultados de la Cumbre incluyen convenciones globales sobre la biodiversidad y el clima, una Constitución de la Tierra de principios básicos, y un programa de acción, llamado Agenda 21, para poner en práctica estos principios.
Posteriormente se convocó a la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en Johannesburgo, Sudáfrica, realizada durante el 2002, (también conocida como Río + 10). Ésta sirvió como repaso de los 10 años desde la implementación del Programa 21. También fue ocasión para adoptar nuevas metas y medidas para lograr renovar un compromiso global de desarrollo sostenible.
Para este año 2009, El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció que convocará una reunión oficiosa de alto nivel que se celebrará en Nueva York el 24 de septiembre, durante el período de sesiones de la Asamblea General, para promover las deliberaciones sobre las posibles maneras de impulsar a la comunidad internacional a la negociación de un nuevo acuerdo mundial sobre el cambio climático en la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebrará en Bali en diciembre.
Sin embargo, si bien estos avances han sido muy positivos, pues se ha ido desarrollando un marco jurídico internacional, y va surgiendo como una verdarea costumbre internacional (obligatoria para todos los estados) el deber de los estados de cumplir con estos objetivos, aún vemos que existen muchos obstáculos, principalmente impuestos por factores y grupos de poder económico que no están dispuestos a sacrificar fuentes de riqueza para paliar los riesgos ambientales.
Vimos el año pasado como hubieron manifestaciones multitudinarias en Europa al momento de las reuniones que llevó a cabo el G8 (que reúne a las principales potencias mundiales), y cómo estos reclamos no fueron ni siquiera atendidos ni escuchados por los jefes de estado y del gobierno, no hubo respuestas, a la vez que se vieron escenas terribles de represión en Alemania contra los grupos manifestantes. Estados Unidos no parece comprometido con la agenda que vienen proponiendo los foros y reuniones al respecto, y Obama, si bien parece despertar esperanzas, creo, y me animo a sostenerlo, su preocupación por generar energías alternativas recae más bien en el hecho de ver que es difícil lograr acuerdos con los países petroleros (Venezuela en América, los países árabes en Medio Oriente) que en una sincera preocupación por el medio ambiente.
No deja de ser interesante y de suma importancia lo que instituciones internacionales como la Iglesia Católica vienen realizando. El magisterio de Juan pablo II se encargó fervientemente de comenzar a concientizar a los líderes del mundo sobre la necesidad de tomar decisiones firmes y concretas al respecto. Así fue que él mismo advertía: El ser humano, llamado a cultivar y custodiar el jardín del mundo (cf. Gn 2, 15), tiene la responsabilidad específica de conservar el medio ambiente, no sólo por lo que atañe al presente, sino también con respecto a las futuras generaciones. El gran desafío ecológico encuentra en la Biblia un luminoso y fuerte fundamento espiritual y ético, para una solución que respete el gran bien de la vida, de toda vida... Ojalá que la humanidad del año 2000 se reconcilie con la creación y encuentre los caminos de un desarrollo armonioso y sostenible (ÁNGELUS, Les Combes (Valle de Aosta), Domingo 11 de julio de 1999).
Nunca perdió la oportunidad de hacerse oír ante los organismos especializados, enunciando que «La actividad económica no puede dejar de considerar el bien auténtico de toda la familia humana», recogiendo ideas que expuso en su encíclica «Centesimus annus», «La Iglesia, por su vocación», añade, está comprometida a «tutelar los derechos, especialmente cuando se trata de las personas más pobres e indefensas», «En el centro de toda acción productiva», insiste, debe ponerse a «la persona, gracias a estructuras y sistemas sociales y económicos que favorezcan efectivamente la justicia y la solidaridad» (Segundo Fórum Mundial Norte-Sur convocado por la Escuela de Ética y Economía en la Universidad Pontificia «Regina Apostolorum» de Roma).
A la vez Benedicto XVI ha dicho que «los conflictos por la supremacía económica y el acaparamiento de los recursos energéticos, hídricos y de las materias primas hacen difícil la labor de cuantos, en todo nivel, se esfuerzan por construir un mundo justo y solidario», y por eso «existe la necesidad de una esperanza mayor, que permita preferir el bien común de todos al lujo de pocos y a la miseria de muchos», y tal esperaza «sólo puede ser Dios».
Deber moral de "todos"
El cuidado de nuestro planeta, sus recursos naturales, la ecología y el correcto aprovechamiento de los recursos, es un deber moral de todos y atañe a cada uno de nosotros. En efecto a mayor grado de "poder" mayor responsabilidad de nuestra parte.
El sector empresario tiene por eso, una gran responsabilidad. ¿Las empresas serán cada vez más conscientes de las implicaciones que tienen sus actuaciones en el entorno en el que trabajan; en definitiva, de su responsabilidad social? La RSE (Responsabilidad Social Empresaria) ha ido ganado terreno poco a poco en el mundo de la empresa, al punto que no existe empresa multinacional que no tenga un departamento dedicado a esta tarea. Sin embargo, podemos afirmar que, salvo excepciones, este avance no ha venido acompañado de un verdadero cambio en la cultura de las organizaciones, sino que está asociado con las estrategias de marketing. Mucho de lo que se hace en materia de RSE está basado más en la búsqueda de construir una imagen positiva que en la convicción de "hacer el bien sin mirar a quien".
Tal y como lo afirmó Kofi Annan (Secretario General de la ONU) en el Foro Económico Mundial en 2002: "Existen muchas maneras positivas para que las empresas creen diferencia en la vida de los pobres, no sólo a través de la filantropía, aunque ésta sea muy importante, promoviendo iniciativas que, a través del tiempo, ayuden a crear nuevos mercados".
Las Naciones Unidas presentan el desarrollo sostenible como una nueva ética global, la escala de valores que guía las decisiones de los individuos, los países y las empresas. "...afirmamos los siguientes principios interdependientes como estándar común con el cual guiar y evaluar la conducta de todos los individuos, organizaciones, empresas, gobiernos e instituciones transnacionales para alcanzar una forma de vida sostenible" (Carta de la Tierra, preámbulo - Responsabilidad universal).
Como habitantes, como simples ciudadanos también debemos colaborar, en primer lugar haciendo oír nuestros reclamos a las autoridades, hacerles saber que eso es lo que nos interesa, pero además poniendo nuestro granito de arena ¿Cómo? Ahorrando energía, agua potable, combustible, organizándonos entre todos para evitar el uso desmesurado de los automóviles, por ejemplo, acudiendo al transporte público, a la bici, poniéndonos de acuerdo para acudir al trabajo; cuidando la basura, no generando cantidades irrazonables, tener cuidado con los deshechos tóxicos, por ejemplo las pilas, etc.
Finalizo haciendo hincapié en lo ya dicho: es un deber moral, lo cual involucra nuestra conciencia. Al respecto, para formarla y que actúe correctamente en nosotros, debemos informarnos de todos estos temas de manera responsable.
El planeta y el bienestar de nuestros hijos nos lo piden de esa manera.
Germán Grosso Molina
28/02/2009
Fuentes:
• OMM alerta sobre rápido derretimiento de hielos polares, http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?newsID=14897&criteria1=clima&criteria2=
• "Desarrollo sostenible", Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
• JUAN PABLO II, ÁNGELUS, Les Combes (Valle de Aosta), 11/07/99, http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/angelus/1999/documents/hf_jp-ii_ang_11071999_sp.html
• Desarrollo justo y sostenible: El Papa, http://es.catholic.net/empresarioscatolicos/474/2240/articulo.php?id=13500
• La Cumbre Mundial sobre desarrollo sostenible, http://es.catholic.net/sexualidadybioetica/352/794/articulo.php?id=6964
• ¿Cómo construir un desarrollo sostenible?, http://es.catholic.net/empresarioscatolicos/436/1410/articulo.php?id=40498
• Claves para el desarrollo justo y sostenible, según el Papa, http://es.catholic.net/abogadoscatolicos/429/2803/articulo.php?id=34573
Links para ver:
• http://es.catholic.net/busqueda/index.phtml?w=desarrollo+sostenible&s=2&and=1
• http://gsearch.vatican.va/search?client=default_frontend&output=xml_no_dtd&proxystylesheet=default_frontend&ie=UTF-8&oe=UTF-8&as_q=juan+pablo+ii+medio+ambiente+desarrollo+&num=10&btnG=Busca&as_epq=&as_oq=&as_eq=&lr=lang_es&as_ft=i&as_filetype=&as_occt=any&as_dt=i&as_sitesearch=&sort=&access=p&as_lq=
• http://www.un.org/spanish/News/index.asp
• http://www.un.org/spanish/climatechange/2007highlevel/
http://calentamientoglobalclima.org/2009/01/21/
http://es.wikipedia.org/wiki/Cambio_clim%C3%A1tico
Tags: medio ambiente, desarrollo sostenible, calentamiento, global, ecología